La industria checa cambia de tendencia y crece un 13% en agosto

11-10-2016

La producción industrial de la República Checa dio un brusco giro en agosto y de las cifras negativas de julio se pasó a un rápido incremento del 13%. El sector de la construcción sigue sin embargo en horas bajas.

Foto ilustrativa: Oficina del Gobierno ChecoFoto ilustrativa: Oficina del Gobierno Checo Mientras que el mes de julio supuso un batacazo para la industria checa, con una reducción de la producción del 14%, en agosto la tendencia se invirtió totalmente y la producción se incrementó un 13% internaual, según datos del Instituto Checo de Estadística.

Aunque el cambio de dirección supone un alivio para el sector, el optimismo es más bien relativo si tenemos en cuenta que el mes de agosto de este aňo tenía dos días laborables más y que el balance de la temporada estival es, al fin y al cabo, negativo. De hecho la tendencia es a una ralentización del crecimiento de la producción industrial, que este aňo se espera que sea de un 3% como máximo, cuando en los dos años anteriores llegó al 5%.

La principal razón de este estancamiento es la dependencia del mercado europeo, apunta Radek Špicar, de la Unión de Industria y Transporte.

Radek Špicar, foto: ČT24Radek Špicar, foto: ČT24 “Nos frena la demanda en el marco de la Unión Europea, que sigue siendo para nosotros esencial, ya que da lugar al 84% de nuestras exportaciones. Pero hay que mencionar otros factores, como la intervención monetaria del Banco Nacional Checo, que por supuesto ayuda tremendamente a las empresas exportadoras industriales”.

De hecho la caída de la producción en julio y su brusca recuperación en agosto copia la evolución de la vecina Alemania, adonde la industria checa destina la mayor parte de sus productos.

El crecimiento ha sido también irregular, resultando la rama más favorecida la fabricación de vehículos de motor y remolques, con un crecimiento del 53%, seguida de la producción de plásticos y gomas, con un 17%.

El sector de la construcción sigue cayendo

Foto ilustrativa: Kristýna MakováFoto ilustrativa: Kristýna Maková La construcción, por el contrario, sigue en horas bajas, con un descenso de la producción del 5,9%, lo que al menos sigue siendo mejor que el descalabro de julio, cuando cayó un 16%. La causa principal es la falta de inversiones públicas en infraestructuras, mientras que la edificación de viviendas no se halla sufriendo tanto. El número de apartamentos acabados y licencias de obras ascendió en agosto, de acuerdo con el Instituto Checo de Estadística.

El sector se queja asimismo de lo complicado que resulta en la República Checa conseguir permisos de obras, sobre todo si se compara con otros países del entorno, y de las estrictas normas de valoración de impacto ambiental que impone la Unión Europea. Sea como sea, la construcción en Chequia, a diferencia de otras ramas de la economía, no ha conseguido volver a las cifras anteriores a la crisis financiera de 2008.

Este aňo al sector de la construcción se espera una caída de entre un 3 y un 5%, según sus propios datos. La agencia de análisis CEEC Research es más optimista y vaticina en un 1% el descenso, añadiendo además que en 2017 se llegará incluso a un crecimiento de más del 3%.

11-10-2016