La formación del Gobierno checo entra en la recta final

El movimiento ANO, ganador de las elecciones de octubre, ha anunciado el inicio de la recta final para la formación de un gobierno minoritario con la Socialdemocracia.

Andrej Babiš, foto: Filip Jandourek, ČRoAndrej Babiš, foto: Filip Jandourek, ČRo El Gabinete del primer ministro, Andrej Babiš, gobierna desde hace más de 130 días en dimisión. Tras retomar las negociaciones con la Socialdemocracia todo parece indicar que el movimiento ANO conseguirá un acuerdo para formar un gobierno minoritario de coalición, según indicó el vicepresidente de la agrupación Richard Brabec.

“Resolvimos los 17 puntos pendientes, así que ahora podemos centrarnos en el programa de gobierno. Un asunto diferente es el acuerdo de coalición, pero creo que a finales de la semana en curso puede estar preparado“.

En caso de que no ocurra sorpresa alguna, el futuro gobierno de coalición estaría en manos del movimiento ANO, ganador de las elecciones generales de octubre y la Socialdemocracia, que obtuvo el 7% de los votos.

Los escaños de estas dos agrupaciones no son suficientes para que el Ejecutivo reciba el voto de confianza de la Cámara Baja. Es a partir de ahí que entran en juego los comunistas que anunciaron que no quieren carteras ministeriales, pero que van a tolerar al Gobierno a cambio de algo.

El movimiento ANO, del magnate Andrej Babiš, anunció que las negociaciones sobre la formación del futuro Gobierno transcurrirán a tres bandas. Esto significa que además de los socialdemócratas participarán de lleno también los comunistas.

Críticas contra Zeman por asistir al Congreso de los comunistas

Miloš Zeman, foto: ČTKMiloš Zeman, foto: ČTK El futuro papel de los comunistas ha sido criticado por la mayoría de las formaciones de oposición. No obstante, el presidente de la República, Milos Zeman, dijo a los comunistas que no deben perder la oportunidad de participar en el Ejecutivo.

El apoyo expresado por el mandatario a los comunistas fue condenado por el cardenal Dominik Duka durante una misa con motivo de la llegada de los restos mortales del cardenal Josef Beran a Praga.

“En el momento en que nosotros recibimos los restos del cardenal Beran, el presidente de la República asiste como invitado al Congreso del Partido Comunista. Esa agrupación que, a pesar de haber perdido las elecciones, exige una mayor dosis de poder“.

Josef Beran se negó a subordinar la Iglesia Católica al régimen comunista. En 1949 fue detenido por la Policía Secreta comunista y durante dos años le impidieron salir del Palacio Arzobispal de Praga. Estuvo internado en varios lugares de Bohemia para separarlo de sus colaboradores y de los creyentes.

El cardenal falleció el 17 de mayo de 1969 en Roma a los 80 años de edad, pero el régimen comunista checoslovaco no permitió que sus restos mortales fueran repatriados. Josef Beran se convirtió en el único checo sepultado en la Basílica de San Pedro en Roma junto a los Papas.