La contaminación lumínica, un problema que perdura

Unas dos terceras partes de los habitantes de Chequia están expuestos a la contaminación lumínica que puede provocarles depresión, obesidad y algunos tipos de cáncer.

Foto: free domain / WikimediaFoto: free domain / Wikimedia La plena oscuridad es algo que en la República Checa dejó de existir, al igual que en otros países. El motivo es la contaminación lumínica. El nuevo alumbrado público con lámparas LED genera un ahorro energético, pero la luz ‘blanca’ de los diodos luminiscentes puede afectar la salud de las personas durante la noche, sostiene Hynek Medřický, especialista en iluminación.

Foto ilustrativa: Free-Photos / Pixabay CC0Foto ilustrativa: Free-Photos / Pixabay CC0 ”La luz tóxica es toda aquella luz que contiene un componente azul y es utilizada en la iluminación después de las nueve de la noche”.

El nuevo tipo de iluminación con tecnología LED suele causar insomnio a las personas, ya que las farolas emiten luz en todas direcciones. Este problema se registra sobre todo en poblaciones pequeñas con casas unifamiliares, donde la luz de las lámparas públicas, además de iluminar las calles, penetra en la noche también dentro de las viviendas.

En vista del creciente número de quejas de parte de los ciudadanos, el Ministerio de Medio Ambiente, en cooperación con la cartera de Industria y Comercio, ofrecen dotaciones a las poblaciones para el cambio de la tecnología del alumbrado público, recalcó Vladislav Smrž, vice ministro de Medio Ambiente.

”El nuevo alumbrado público que proponemos instalar tiene lámparas que focalizan la luz exclusivamente hacia abajo. Además, el tipo de farolas a ser utilizado no afecta la salud de las personas o sólo de forma mínima. O sea que emite una mínima cantidad del nocivo componente azul de la luz”.

Foto: Filip Jandourek, ČRoFoto: Filip Jandourek, ČRo La dotación para el alumbrado se concederá hasta finales de octubre a todas las poblaciones que la soliciten y la suma financiera cubrirá la mitad del coste del nuevo alumbrado público.

Que las lámparas que actualmente iluminan la mayoría de las ciudades y pueblos en Chequia emiten una luz nociva para la salud humana lo confirma Zdena Bendová, del Instituto Nacional de Salud Mental.

”Si la luz nociva ilumina a la persona de forma crónica, o sea durante varias semanas, meses, o incluso años, puede provocar cambios patológicos en su cuerpo. Puede contribuir al surgimiento de las llamadas enfermedades de la civilización moderna, como por ejemplo, obesidad, diabetes mellitus tipo 2, diversos tipos de cáncer, depresión, hipertensión y otras”.

Los especialistas impulsan la utilización de lámparas biodinámicas que son capaces de adaptarse a la luz natural y al ritmo biológico natural del ser humano durante las 24 horas del día. Se supone, sin embargo, que la instalación en Chequia de ese nuevo tipo de alumbrado público se prolongará varios años.