La colorida bandera gay, a punto de izarse orgullosamente en Praga

04-08-2017

La celebración Gay Pride, Orgullo Gay, es ya tradición en muchas ciudades del mundo. En Praga se lleva a cabo desde el 2010 y aunque en la capital checa no goza de tan larga tradición no le faltará por eso compromiso ni diversidad. Comenzará el próximo lunes 7 de agosto con una agenda llena entre actividades recreativas, didácticas y culturales hasta cerrar el sábado 13 con la popular marcha en honor a la diversidad sexual e, implícitamente, a cualquier otra minoría y forma de distinción racial y cultural.

Prague Pride, foto: Lukáš Vrána, CC BY-SA 4.0Prague Pride, foto: Lukáš Vrána, CC BY-SA 4.0 La comunidad LGBT (lesbianas, gais, bisexuales y transexuales) de Praga está ahora sobrecargada de trabajo y a la vez llena de entusiasmo por el mismo, es decir, está totalmente copada. Justamente ahora estamos en los días previos al inicio del mayor y probablemente único evento dedicado a las minorías sexuales: el Prague Pride, llamado así en inglés, lo que equivale en español al Orgullo de Praga.

Lo más clave de este acontecimiento ya se expone en el nombre del mismo: el orgullo, pues desde el 7 hasta el 13 de agosto todas las personas con una orientación sexual diferente a la heterosexual manifestarán con orgullo y sin tabú ni miedo la esencia de su particular e individual sexualidad.

Esta gran fiesta de la diversidad sexual debe interpretarse no solo como una oda a la orientación sexual en sí misma, sino como un llamado al valor de la tolerancia y el respeto y como la constante búsqueda por parte de las minorías, cualquiera que esta sea, de un lugar digno. Testimonio de ello nos da el actor y director de teatro David Tišer, quien proviene de una familia gitana checa.

David Tišer, foto: Jana Šustová, ČRoDavid Tišer, foto: Jana Šustová, ČRo "Los gays gitanos experimentan una discriminación mucho mayor porque no es solo en la relación con la mayoría (no gitana) dominante, pero además internamente dentro de la comunidad gitana misma".

Tišer es, de hecho, el primer activista de origen gitano en la comunidad LGBT de Chequia. Es uno de los colaboradores y organizadores regulares de la fiesta Orgullo de Praga. Nos comenta cómo, por ejemplo, en su caso la lucha y la manifestación es de doble carácter.

"En el desfile Prague Pride tuvimos también una carroza alegórica, en la que por supuesto teníamos la bandera gitana porque somos gitanos. Sin embargo, con ello queríamos demostrar con orgullo que incluso dentro de la comunidad romaní hay lesbianas y gais y que es necesario prestarle atención a este tema y es necesario propagarlo dentro de la comunidad gitana".

Prague Pride, foto: Petr Vilgus. CC BY-SA 4.0Prague Pride, foto: Petr Vilgus. CC BY-SA 4.0 El Prague Pride será mucho más que un desfile libertario y desinhibido. Comprenderá toda una programación en la que se exhibirá al público la cuestión de la diversidad sexual, tal como se encuentra ahora en el siglo XXI, con sus logros y sus actuales luchas, tanto lo positivo como lo negativo.

David Tíšer comenta a la Radiodifusión Checa que las manifestaciones por los derechos de ciertas minorías suelen estar llena de paradojas de las que la gente no se da cuenta. Por ejemplo, para sus familiares y amigos gitanos está bien luchar por los derechos de los romaníes, pero no por los de la comunidad LGBT. Él comenta "cómo es que puedo guerrear por los derechos de uno y no de otro si me identifico con los dos".

"Es por eso que nuestra asociación va a seguir adelante con esto. Vamos a tener la bandera romaní por todos lados y vamos a desvelar la existencia de lesbianas y gais gitanos incluso en el marco de eventos romaníes también".

I La sigla LGBT (lesbianas, gais, bisexuales y transexuales) ha ido evolucionado con el tiempo. Al principio se hablaba solo de homosexuales, pero otros grupos no heterosexuales reclamaron su ausencia en el término "homosexualidad". Se estableció entonces esta sigla que pretende abarcar más. Sin embargo, no todos están conformes, puesto que muchos transexuales y transgéneros no consideran que deban ser agrupados bajo la misma categoría que gais, lesbianas y bisexuales y viceversa. No obstante y por suerte, la mayoría de los individuos de prácticas sexuales y amorosas diferentes se identifica con la bandera-arcoiris y con las siglas LGBT.

Habrá una exposición fotográfica sobre lo que puede significar ser sexualmente diferente en otros países, ilustrando que en otros países como China o Sudáfrica es con certeza más duro que en la República Checa. Se tratará en particular la homofobia extrema en el Cáucaso, donde destaca Chechenia con sus prácticas de tortura y persecusión hacia la comunidad LGBT. Allí no es solo hostilidad dentro de la sociedad civil, sino a nivel gubernamental y de los aparatos de seguridad.

También se abrirán conferencias, debates, exposiciones de arte centrados en temas que le competen a la comunidad: condicionamientos en los patrones de conducta de hombre y mujer; la relación entre la comunidad LGBT y el capitalismo; y charlas dirigidas a futuros padres del mismo sexo.

El espacio principal será la isla Střelecký que será transformada en la aldea del Orgullo Gay, pues allí se concentrarán gran parte de las actividades, como juegos para niños, prácticas de deporte, puestos de comida y bebida y puesto de asistencia de salud para hacerse la prueba del VIH.

El Prague Pride sin duda parece prometedor e inclusivo puesto que todos serán bienvenidos, independientemente de su orientación sexual. El único requisito será tener la voluntad para acercarse a esa otra realidad sexual con la intención de aprender y de aceptar.

04-08-2017