La campaña que pide el éxodo masivo de los médicos llega a Praga

13-12-2010

La campaña sindicalista, que pide mejorar la situación salarial en el sector sanitario, comienza este lunes en Praga. En varios hospitales de la capital, los líderes de la campaña tratarán de convencer a los médicos para que presenten una renuncia masiva a fines de año, en caso de que el Gobierno no les aumente los salarios.

Foto: Adam Ciesielski / Stock.XCHNGFoto: Adam Ciesielski / Stock.XCHNG Un 25 por ciento de los 16.000 médicos de los hospitales checos considera la posibilidad de sumarse a la renuncia masiva. Algunos incluso ya han renunciado para que protestar contra la política salarial en el sector.

La campaña ha recorrido todo el país y este lunes ha llegado a la ciudad más grande, Praga. En la metrópoli, algunos expertos de gran renombre han apoyado la iniciativa, como por ejemplo el cirujano Pavel Pafko.

Pavel Pafko, foto: FN MotolPavel Pafko, foto: FN Motol “Considero como legítima la solicitud de aumentar los sueldos en el sector sanitario. Eso no lo niega ni el ministro de Salud. El motivo es simple: la República Checa destina para el sector un 7,1 por ciento del PIB, mientras que en los países de Europa Occidental, cuyo sistema de salud copiamos, se trata de un 10 por ciento”, explicó.

El cirujano resaltó que es necesario repartir el PIB checo de otra forma para conseguir la suma necesaria y cubrir las necesidades salariales de los médicos. Además, subrayó que hay que gastar el dinero de manera más razonable.

“Cada empresa debe contar con gastos por el material, por un lado, y personal, por otro. El material, en este caso ambulancias, medicamentos o aparatos, hay que comprarlos por precios europeos fijos. Todos los jefes del sector sanitario lo saben, así que tratan de ahorrar recursos por el personal. No obstante, no es posible adquirir el material a expensas de la remuneración de los empleados”, dijo.

El sueldo medio de los médicos actualmente asciende a unas 50.000 coronas, es decir, unos 1.900 euros. Los médicos piden que el salario ascienda a 2.700 euros, cifra que representa el triple del salario medio del país.

Sin embargo, el ministro de Salud, Leoš Heger, espera que muchos de los médicos, ahora dispuestos a renunciar, al final no lo hagan. Aún así, las previsiones más optimistas esperan una renuncia de hasta 2.000 médicos y existe el peligro de cerrar algunos hospitales por falta de personal.

13-12-2010