Klaus se opone a marcha neonazi en Barrio Judío de Praga

25-10-2007

El presidente checo, Václav Klaus, se mostró contrario a la realización de una marcha neonazi en el Barrio Judío de Praga el próximo 10 de noviembre, y pidió a las autoridades competentes que hagan todo lo posible por impedirla.

Klaus calificó la intención de la agrupación neonazi como política y éticamente inaceptable. "No es posible tolerar bajo el pretexto de la libertad de palabra y reunión pacífica un claro intento de infamar la conmemoración de las víctimas de los crímenes nazis", dijo Klaus.

El presidente decidió intervenir en la disputa tras la apelación del Centro de Simon Wiesenthal, organización internacional que se dedica a luchar contra el nazismo. Los miembros del Centro enviaron a Klaus una carta de protesta en la que consideran la marcha como una glorificación de la masacre de la noche de los cristales rotos, en 1938, que fue la antesala del Holocausto.

Sinagoga Viejonueva en el Barrio Judío de Praga(Foto: www.czechtourism.cz)Sinagoga Viejonueva en el Barrio Judío de Praga(Foto: www.czechtourism.cz) La Comunidad judía de Praga y otras agrupaciones están en estado de alerta y pretenden defender el barrio. Frantisek Banyal, presidente de la Comunidad judía de Praga afirmó que saldrían a la calle para expresar su protesta contra el desfile neonazi.

"Para ese día está planeado un acto de piedad en la sinagoga. No obstante, en caso de que se realice el desfile neonazi por el Barrio Judío, será imprescindible salir a la calle para expresar nuestra protesta", dijo Banyal.

Otra agrupación, la Unión Liberal Judía, incluso invita en sus páginas web a "todos los amigos jóvenes, sanos, deportistas y soldados" a participar activamente en la protesta contra el desfile.

El Ayuntamiento de Praga rechazó dos veces la petición de los radicales derechistas para organizar el desfile por el Barrio Judío. Sin embargo, el organizador de la marcha, Erik Sedlácek, apeló contra la resolución del Ayuntamiento al Tribunal de Praga y éste decidió dos veces en su favor.

El Ayuntamiento de Praga no se rinde y afirma que hará todo lo posible para cancelar la marcha. "Apelaremos contra la sentencia al Tribunal Supremo y después pensaremos otros pasos", dijo Jirí Wolf, portavoz del Ayuntamiento.

25-10-2007