Juana de América y Mario Benedetti seducen al público checo

18-11-2010

Sylvia Puentes, una escritora y periodista uruguaya, brindó una conferencia en el Instituto Cervantes de Praga para mostrar aspectos inéditos de los nexos en la obra de dos de los poetas más importantes de su país: Juana de Ibarbourou y Mario Benedetti.

Sylvia PuentesSylvia Puentes ‘Juana de Ibarbourou y Mario Benedetti: dos voces, una raíz, un canto’. Así se tituló la conferencia que el martes pasado ofreció en la capital checa la escritora Sylvia Puentes, cuyo objetivo fue dar a conocer la obra de estos dos grandes vates del Uruguay entre los lectores checos.

Sylvia Puentes, que además de escritora y periodista de El País de Montevideo, es doctora en medicina, viajó invitada a Praga por la Embajada de su país.

“Juana de Ibarbourou y Mario Benedetti, dos raíces, dos seres del interior, pero un canto, un canto y una posibilidad lírica que les permitió a los dos trascender fronteras. A Juana ser Juana de América y a Benedetti, recibir el premio Reina Sofía y realmente su obra es cantada y repetida en muchos lugares”.

Juana de IbarbourouJuana de Ibarbourou Ser embajadora cultural del Uruguay es una tarea que Sylvia Puentes realiza con mucha satisfacción. Con Mario Benedetti, fallecido el año pasado, lo tiene fácil, ya que es bastante conocido en Chequia y en casi todo el mundo, aunque Juana de Ibarbourou menos.

“Presentarles y demostrar cómo ellos, hablando al corazón, hablando en un lenguaje cotidiano, coloquial, porque tanto uno como el otro llevó a la parte la lírica lo conversacional y siendo honestos con sí mismos, fueron honestos con el pueblo y les permitió ese reconocimiento que sigue hasta el día de hoy”.

Para cerrar la conferencia, Sylvia Puentes hizo escuchar a los presentes una grabación con uno de los poemas más emblemáticos de Mario Benedetti, ‘No te Salves’.

Mario BenedettiMario Benedetti “No te quedes inmóvil/ al borde del camino/ no congeles el júbilo/ no quieras con desgana/ no te salves ahora/ ni nunca/ no te salves/ no te llenes de calma/ no reserves del mundo/ sólo un rincón tranquilo/ no dejes caer los párpados/ pesados como juicios/ no te quedes sin labios/ no te duermas sin sueño/ no te pienses sin sangre/ no te juzgues sin tiempo/ pero si/ pese a todo/ no puedes evitarlo/ y congelas el júbilo/ y quieres con desgana/ y te salvas ahora/y te llenas de calma/ y reservas del mundo/ sólo un rincón tranquilo/ y dejas caer los párpados pesados como juicios/ y te secas sin labios/ y te duermes sin sueño/ y te piensas sin sangre/ y te juzgas sin tiempo/ y te quedas inmóvil/ al borde del camino/ y te salvas/ entonces/no te quedes conmigo”. (No te Salves, de Mario Benedetti).

18-11-2010