Josef Sousedík, “el Edison checoslovaco”

Inventor, alcalde y miembro de la resistencia contra la ocupación nazi, así fue el polifacético Josef Sousedík, nombre olvidado por muchos debido a los esfuerzos de los comunistas por eliminar su legado.

Josef Sousedík, foto:  Jiří Kohutka, Josef KošťálJosef Sousedík, foto: Jiří Kohutka, Josef Košťál Josef Sousedík, proveniente del sureste de Moravia, no fue solamente el inventor de más de 200 patentes en el ámbito de la electrotecnia, sino también el alcalde de su ciudad natal Vsetín y miembro de la resistencia durante la ocupación nazi de Checoslovaquia.

Eel electromóvil con propulsión híbrida de Josef Sousedík (1927), foto:  Jiří Kohutka, Josef KošťálEel electromóvil con propulsión híbrida de Josef Sousedík (1927), foto: Jiří Kohutka, Josef KošťálNo es de extrañar que se le denomine el “Edison de Valašsko”, aludiendo a la zona de su procedencia, ya que diseñó, entre otros, el avión de despegue perpendicular, el timón eléctrico para los barcos de motor o mecanismos de propulsión de vehículos de carriles o de carreteras. Su invento más preciado fue sin duda el electromóvil con propulsión híbrida, que llegaba hasta unos 70 km por hora. El co-autor del libro sobre Sousedík, Jiří Kohutka, explica cómo el inventor aprovechó las mejores características de varios tipos de motores, combinándolos.

“Sousedík no fue el inventor del electromóvil, pero sin duda alguna fue el inventor de aquella hibridación – de la combinación entre el motor de combustión interna o motor de explosión y el electromotor, y sobre todo, él solucionó de forma técnica que eso funcionara”.

Sousedík destacó también por la construcción del motor para el tren expreso Slovenská strela, que llevaba a los pasajeros de Praga a Bratislava, actual capital de Eslovaquia, en solo 4 horas y 18 minutos yendo a una velocidad de 140 km por hora, récord que no fue superado hasta el siglo XXI por el Pendolino. Como explica Jiří Kohutka, el éxito del tren se debe a Sousedík.

“Esta forma aerodinámica del vehículo la inventó el constructor de automóviles Hans Ledvinka, y el método de propulsión es obra de Sousedík, quien en un plazo de muy poco tiempo, de medio año o tres cuartos, lo inventó, diseñó, construyó y probó, y en el día de la presentación funcionaba todo de manera perfecta”.

Josef Sousedík y el tren expreso Slovenská strela, foto:  Jiří Kohutka, Josef KošťálJosef Sousedík y el tren expreso Slovenská strela, foto: Jiří Kohutka, Josef Košťál La vida del inventor se vio marcada por los bruscos sucesos históricos, ya que en 1938 Checoslovaquia fue ocupada por la Alemania nazi y Josef Sousedík se sumó a la resistencia antinazi de forma activa, costándole ese afán al final la vida en 1944, recuerda su hijo Tomáš Sousedík.

“Él estaba conectado con los grupos de resistencia tanto en el este como en el oeste. Cuando nuestro Gobierno en Moscú dirigido por Klement Gottwald se enteró sobre la muerte de Sousedík, gurdaron un minuto de silencio, a pesar de que él se orientaba ideológicamente claramente a la derecha”.

Tras la subida de los comunistas al poder en 1948, su persona fue calificada por el régimen de negativa debido a ser dueño de una fábrica y no ayudó ni siqiuera el hecho de que procediera de una familia pobre. Sin embargo, a pesar de eso, la gente de su ciudad natal seguía teniéndolo en gran estima, como recuerda su hijo.

Josef Sousedík fue, sin duda alguna, una de las personalidad checas que merece ser recordada tanto por sus inventos, como por su afán por defender la República.