Hay pocas moscas, 75 personas pierden trabajo

29-07-2004

Este año, hay pocas moscas en Europa. Mientras que la mayoría de la gente se alegra, los fabricantes de matamoscas se desesperan y se ven obligados a despedir a sus empleados.

La mosca nunca se ha ganado las simpatías de la gente. Muchas personas al ver este animalito, intentan matarlo o cazarlo, ya sea con la mano o con un matamoscas. Generalmente, con la llegada del verano, un sinnúmero de moscas aparecen en la República Checa, pero este año, el zumbido mosquino casi no se oye en el país.

La razón de su desaparición es simple: Este verano no hace tanto calor. La mosca se siente bien si la temperatura alcanza unos 25 grados centígrados, y este verano en Europa Central el tiempo es más fresco.

La mosca es uno de los insectos más corrientes, más de 80 mil especies de moscas existen en el mundo, pero su número se va reduciendo, indican los entomólogos. En la República Checa, por ejemplo, además del mal tiempo, van desapareciendo lugares donde las moscas suelen reproducirse, o sea, hay cada vez menos estercoleros y basureros con restos orgánicos, explican los especialistas checos.

Esto es una crisis, hace remolinos con la cabeza el único fabricante de matamoscas del país, Libor Moudrý. Su empresa, Papírna Moudrý, fabricaba a principios de los años noventa unos 3 millones de matamoscas; la fabricación aumentó el año pasado en unos 43 millones de este instrumento mortal.

La mayoría de los matamoscas están destinados a la exportación; unos 40 millones de los mismos fueron exportados el año pasado a España, Italia, Rusia, Polonia y a los Balcanes. Pero también estos países registran hoy día una merma de moscas, así disminuyendo la demanda; el mercado de matamoscas está saturado.

Debido a la desaparición de las moscas, la empresa Papírna Moudrý, con sede en la ciudad de Zidlochovice, Moravia del Sur, al este del país, se vio obligada a despedir el mes pasado a 75 empleados.

29-07-2004