Hace 30 años un discurso dejó al descubierto la decadencia del comunismo checoslovaco

17-07-2019

Milouš Jakeš fue secretario general del Partido Comunista de Checoslovaquia de 1987 a 1989. Fue de la línea dura y cabeza visible de la decadencia del comunismo checoslovaco a finales de los años 80.

Červený Hrádek en la actualidad, foto: ČTK/Miroslav ChaloupkaČervený Hrádek en la actualidad, foto: ČTK/Miroslav Chaloupka Červený Hrádek en la actualidad, foto: ČTK/Miroslav ChaloupkaČervený Hrádek en la actualidad, foto: ČTK/Miroslav Chaloupka Tras la dimisión del secretario general del Partido Comunista Checoslovaco, Gustav Husák, en diciembre de 1987, Milouš Jakeš ocupó el cargo durante dos años. Era uno de los políticos aferrados al pasado, había participado en la represión contra los protagonistas de la Primavera de Praga de 1968.

No ocultaba cierto desacuerdo con la política de Mijaíl Gorbachov y le preocupaban los rumores de que el nuevo inquilino del Kremlin quería pedir perdón por la invasión de Checoslovaquia y rehabilitar a muchas personas que él había reprimido.

En una reunión con miembros del Partido Comunista, celebrada en Červený Hrádek, cerca de la ciudad de Pilsen hace exactamente 30 años, el líder Milouš Jakeš arremetió contra los artistas, e intelectuales en general, que por aquellos días habían firmado una petición, redactada por la disidencia anticomunista, que exigía un cambio de gobierno, libertad y democracia.

Milouš Jakeš, foto: ČT24Milouš Jakeš, foto: ČT24 En su alocución atacó a la popular cantante Hana Zagorová, una de las tantas signatarias del documento, y a otros muchos artistas. Los denunció porque supuestamente ganaban mucho dinero, y eso no estaba bien en la sociedad socialista.

Jakeš se expresaba de manera inculta, chabacana y hasta ridícula, por lo que fue objeto de numerosas bromas y humillación. El hombre más poderoso del país confundía palabras y no dominaba los temas que abordaba, todo salió a la luz tras la filtración del audio de aquel discurso que de manera clandestina hicieron público los técnicos de la Televisión Checoslovaca.

Jakeš se presentó a sí mismo y al Partido que dirigía como una especie de línea de defensa abandonada a su suerte. Dijo que se sentía “tan solitario como un barrote de cerca“, expresión que se volvió popular entre la población y que se utiliza hasta la fecha a la hora de dar a entender que las cosas andan mal.

Hana Zagorová, foto: SupraphonHana Zagorová, foto: Supraphon Las fuerzas democráticas distribuyeron el discurso de manera masiva. Estaciones como Radio Europa Libre, analizaron las declaraciones de Jakeš e indicaron que había llegado el principio del fin del comunismo en Checoslovaquia.

En aquel histórico discurso, Milouš Jakeš se atrevió a criticar los cambios que tenían lugar en la Unión Soviética.

Aseguró que lo que ocurría allá era algo muy diferente, que la URSS se había quedado atrás y que las cosas no funcionaban. Fue una muestra más de que los aires reformistas que soplaban no iban con él.

A pesar de haber ingresado en las filas comunistas poco después de finalizada la Segunda Guerra Mundial, nunca fue uno de los hombres fuertes del Partido. Sus méritos venían de las purgas efectuadas después de la Primavera de Praga de 1968, pero eso mismo le costó el cargo tras la llegada de los reformistas que lo expulsaron del Partido en 1989.

Milouš Jakeš, de 97 años, vive en Praga y suele aparecer en público durante a las celebraciones que organiza el Partido Comunista, por ejemplo el Primero de Mayo.

17-07-2019