Gran Steeplechase de Pardubice: la carrera más antigua y difícil de Europa

14-10-2003

La Gran Steeplechase cross-country de Pardubice, cuya 113 edición se efectuó el domingo pasado, es la carrera más antigua y más difícil del Viejo Continente. ¿Por qué es tan difícil y temida?

Gran Steeplechase cross-country de Pardubice, foto: autoraGran Steeplechase cross-country de Pardubice, foto: autora La Gran Steeplechase de Pardubice, cuya primera edición se efectuó en 1874, tiene una longitud de 6900 metros y 31 obstáculos, explica Jirí Petrán, presidente del Círculo Hípico, organizador de esta carrera.

"Lo singular en esta carrera hípica es, entre otros, que sus obstáculos son naturales, fosos, vallas, muros, solamente los tres últimos son artificiales. Todas las Steeplechase cross-country se corren sobre hierba, solamente en la de Pardubice los caballos deben superar un campo labrado".

Gran Steeplechase cross-country de Pardubice, foto: autoraGran Steeplechase cross-country de Pardubice, foto: autora Según matiza Jirí Petrán, ésta es una de las razones por las cuales en la Gran Steeplechase de Pardubice participan tan pocos caballos extranjeros: para galopar por el campo labrado, blando y mojado, el caballo debe rendir con todas sus fuerzas.

Entre los laicos prevalece la opinión de que el obstáculo más temido es el famoso "Foso de Taxis". Sin embargo, los jinetes coinciden en que es el "Salto de Popkovice", formado por una valla natural con un foso y saltado desde un campo labrado.

Jiri Kamenicek y Maskul, foto: autoraJiri Kamenicek y Maskul, foto: autora "Lo más complicado para el caballo es que tras superarlo, debe doblar bruscamente a la derecha y cruzar inmediatamente otro foso, lo que exige una obediencia perfecta del caballo y una maestría minuciosa del jinete", precisa Frantisek Vítek, ganador de los años 1963 y 1965.

Todo esto hace la carrera de Pardubice apasionante y dramática hasta el último momento con frecuentes altibajos: el favorito puede terminar como outsider y el caballo más despreciado puede triunfar.

"En caso de la Gran Steeplechase de Pardubice, la excelente forma del caballo no es suficiente. Importante también es el transcurso de la carrera, que debe ser tranquilo, pero sobre todo, tener una gota de la suerte", destaca Radek Holcák, entrenador del bayo Maskul, ganador de la edición anterior.

14-10-2003