Gran Bretaña teme nueva ola migratoria de gitanos checos tras la ampliación de la UE

04-02-2004

Gran Bretaña tiene previsto hacer más rigurosas las condiciones para la entrega de ayudas sociales a los inmigrantes. El Gobierno británico quiere afrontar de esa forma la supuesta ola migratoria desde Europa del Este tras la ampliación de la UE.

Primer ministro británico Tony BlairPrimer ministro británico Tony Blair Una portavoz del Ministerio de RR.EE. británico anunció que las nuevas reglas de la política migratoria deberían evitar el abuso de las ayudas sociales, alegando que Gran Bretaña se reserva el derecho de implantar controles más rigurosos en cuanto a la entrada de los supuestos inmigrantes checos a Inglaterra.

Dicho en otros términos, es posible que Londres reanude en el aeropuerto internacional de Praga los controles para los pasajeros checos que viajen al Reino Unido. En 2002, los funcionarios de migración británicos, con el visto bueno del Gobierno checo, controlaron a los pasajeros debido al aumento del número de gitanos checos solicitantes de asilo político en Gran Bretaña. El que quiso visitar las Islas Británicas se vio obligado a rellenar un formulario en el aeropuerto, justificando explícitamente los motivos de su viaje.

"La visión de un éxodo masivo de gitanos checos tras el ingreso del país en la UE me parece un poco histérica", indicó el vice primer ministro checo, Petr Mares, refiriéndose a la información de la prensa británica que en enero advirtió sobre el peligro de un "aluvión" de inmigrantes gitanos de los países de Europa de Este. El rotativo The Sunday Times calculó que unos 100 000 gitanos llegarán a Gran Bretaña para aprovechar las ventajas del sistema de subsidios sociales de ese país. Por su parte, el diario The Daily Expres estimó incluso el número de gitanos solicitantes de asilo a un millón y medio.

Según informó el periódico The Independent, Gran Bretaña se dispone introducir medidas más severas para afrontar la ola migratoria antes de la ampliación de la UE, o sea, antes del primero de mayo de 2004. El vice primer ministro Mares se reunirá en los próximos días con la embajadora de Gran Bretaña en Praga, Anne Pringle, para debatir sobre dicha situación.

04-02-2004