Festival contra el totalitarismo Mene Tekel rinde homenaje a las víctimas del comunismo

25-02-2014

El 25 de febrero de 1948 los comunistas asestaron un duro golpe a la democracia en Checoslovaquia. Durante más de 40 años la llamada dictadura del proletariado atropelló los derechos de la nación y castigó a todos los que rehusaron someterse a su dictado. La edición VIII del Festival Mene Tekel rinde homenaje a las víctimas del comunismo y destaca el heroísmo de Jan Zajíc el segundo joven que se autoinmoló para protestar por la invasión soviética del país en 1968.

Jan Zajíc, foto: archivo de las Agencias de la SeguridadJan Zajíc, foto: archivo de las Agencias de la Seguridad La edición del Festival Mene Tekel de este año rinde en Praga un homenaje especial a Jan Zajíc, la segunda antorcha humana, que al igual que Jan Palach sacrificó su vida en un intento por impedir que la nación checa sucumbiera sin lucha ante el comunismo.

Los organizadores del festival sostienen que consideran indispensable recordar los horrores del comunismo y advertir ante los peligros de la actualidad, tal y como indicara Eliška Toužimská estudiante de Derecho.

“Me parece escandaloso el comportamiento actual de los comunistas. Un partido que niega los crímenes del comunismo representa un peligro para la democracia”.

El 21 de agosto de 1968 las tropas del Ejército soviético invadieron Checoslovaquia para asfixiar la intentona democrática conocida como la Primavera de Praga que buscaba poner un rostro humano al socialismo.

El estudiante Jan Palach se prendió fuego a lo bonzo el 16 de enero de 1969 para protestar por la invasión y llamar la atención de la sociedad para que no aceptara las imposiciones de Moscú.

Impactado por la hazaña de Palach y con sólo de 17 años Jan Zajíc se sumó a una serie de actividades de protesta contra los invasores, pero en el fondo no era mucho lo que pasaba y decidió actuar por cuenta propia, según recuerda su hermana Marta Janasová.

Foto: Kristýna MakováFoto: Kristýna Maková “Estaba convencido de que en caso de que ocurriera algo parecido (a lo de Palach) la nación debía reaccionar. Creía que al repetirse algo tan terrible se levantaría una ola de repudio”.

En 1948 el líder comunista y primer ministro, Klemet Gottwald, ejerció una brutal presión contra el presidente de la República, Edvard Beneš. Le exigió que aceptara la dimisión de los ministros democráticos y nombrara un Ejecutivo integrado por políticos seleccionados por el Partido Comunista.

Gottwald aseguró que en las fronteras checoslovacas estaba el Ejército soviético preparado para intervenir y que había armado a las milicias obreras, el brazo paramilitar de los comunistas.

El Presidente de la República, debilitado por una enfermedad y temiendo un derramamiento de sangre accedió. Los comunistas se apoderaron del poder en lo que el Congreso de EE.UU. llamó posteriormente ‘golpe de Estado perfecto’.

La edición VIII del Festival Mene Tekel ofrece al público una amplia exposición fotográfica sobre Jan Zajíc, tendrán lugar conferencias, proyección de documentales, conciertos y charlas con antiguos disidentes anticomunistas y ex presos de conciencia, y se cuenta con una sección dedicada al nazismo y la Segunda Guerra Mundial.

25-02-2014