Falleció el traductor de La Regenta Eduard Hodousek

A los 82 años de edad falleció este lunes uno de los más renombrados hispanistas checos, Eduard Hodousek. Al checo tradujo más de veinte obras de destacados autores españoles e hispanoamericanos. Por la traducción de La Regenta, de Clarín, Hodousek fue galardonado con el prestigioso premio Josef Jungmann.

Eduard Hodousek (1921 - 2004)Eduard Hodousek (1921 - 2004) Facilitó a los lectores checos las novelas de Alejo Carpentier, Carlos Fuentes o Gabriel García Márquez, entre otros. Además del español, traducía del francés y del inglés.

Eduard Hodousek nació el 18 de septiembre de 1921, en Volyne, Bohemia del Sur. El dialecto de esta región le sirvió de inspiración posteriormente al afanarse en transferir al checo groserías españolas. A finales de los cuarenta Hodousek estudió historia de la literatura comparada y estética en la Universidad Carolina de Praga, asistiendo a las conferencias de los profesores Václav Cerný o Jan Mukarovský.

Su primera traducción la publicó ilegalmente en 1948 bajo un seudónimo, tratándose de un libro que no correspondía a la ideología oficial. Llevaba el título "Pendientes de oro", y su autora era Jolana Földes, una húngara que se había refugiado en Gran Bretaña. La primera traducción de Hodousek del español fue editada en 1956: la Tragicomedia de la Celestina, de Fernando Rojas.

De día trabajaba como redactor en una editorial, por las noches y los fines de semana traducía. En el año 1982 Hodousek aceptó el mayor desafío de su carrera profesional - la traducción de la mejor novela española del siglo XIX, La Regenta, de Leopoldo Alas "Clarín". Con esta obra de 800 páginas pasó dos años, y casi veinte años más tuvo que esperar a su publicación. Su esfuerzo fue coronado con el Premio Josef Jungmann, que le otorgó en 2002 la Asociación de Traductores.

"Si volviera a nacer quisiera ser mujer: música, pintora, escritora. Para conocer algo más", expresó Eduard Hodousek en una entrevista para el diario Mladá Fronta Dnes. Los que lo conocieron saben que la hispanística checa perdió no sólo a un gran profesional, sino también a una persona humilde, atenta y afable.