Ex presidente checo defiende el papel de los disidentes en la caída del comunismo en la RCh

21-11-2003

Las páginas de la prensa checa sirven de escenario de una nueva polémica entre el presidente de la República Checa, Václav Klaus y su antecesor en el cargo, Václav Havel. Esta vez es tema del debate el papel desempeñado por los disidentes en la caída del comunismo en este país. Sobre el tema con Ivana Vonderková.

Por cierto, en la República Checa, Václav Klaus y Václav Havel son considerados eternos rivales. ¿A qué se debe?

Sí, es cierto que entre los dos políticos existe desde hace años cierta rivalidad. La misma, no obstante, no se caracteriza por ataques verbales abiertos sino más bien por disputas intelectuales y se debe especialmente al distinto modo de ver las cosas. Mientras que Klaus es economista en primer lugar, lo que se hace patente en el modo de reflexionar y calcular fríamente las cosas, Havel tiende más al humanismo y, en su modo de actuar, suele dejarse llevar frecuentemente por los sentimientos.

¿Cuál es el motivo de la actual polémica entre Klaus y Havel?

No sé, si es exacto hablar de una "polémica". Václav Havel simplemente reaccionó en la prensa a un artículo del presidente Václav Klaus con motivo del 14 aniversario de la Revolución de Terciopelo en la República Checa. A Havel no le gustó que el presidente menospreciara el papel de los disidentes en los cambios democráticos en este país. Václav Klaus indicó que la caída del comunismo en el país se debió fundamentalmente a la situación internacional reinante a finales de los años ochenta, la cual influyó en la sociedad checa. El presidente mencionó también el significado de la "perestroika" y del mejoramiento de las relaciones entre la Unión Soviética y Estados Unidos; pero marginó el papel de los disidentes checos en la lucha contra el comunismo. A esto, naturalmente, Havel, como antiguo disidente, tuvo que reaccionar.

21-11-2003