Ex embajador de EE.UU. acusa de corrupción a antiguo viceministro de Defensa checo

15-11-2010

El exembajador de EE.UU. en la República Checa, William Cabaniss, acusó de corrupción al antiguo viceministro de Defensa y actual viceministro de Finanzas Martin Barták. Cabannis asegura que el político checo le pidió un soborno para solucionar un problema que afectaba a la empresa de camiones Tatra, que representaba el exdiplomático.

Petr Nečas, foto: ČTKPetr Nečas, foto: ČTK William Cabaniss activó todas las alarmas anticorrupción en la República Checa y ha puesto a tambalear el prestigio del gobierno del primer ministro Petr Nečas, que ha pedido que se aplique todo el peso de la ley.

“Considero que la acusación contra Martin Barták es lo suficientemente seria como para que se de inicio a una profunda investigación. La seriedad de la acusación es tal que podría afectar las relaciones con uno de nuestros aliados más cercanos de la OTAN”, subrayó Nečas.

Después de terminar su misión diplomática en Praga en 2006, William Cabaniss aceptó un puesto en la Junta de Supervisión de la empresa Tatra, fabricante de camiones militares.

Dos años después una delegación oficial checa, encabezada por el entonces primer ministro Mirek Topolánek, visitó Washington. Con ellos viajaba el viceministro de Defensa Barták quien, según asegurara Cabaniss al diario Mladá Fronta Dnes, le pidió un soborno para solucionar un pleito entre las compañías checas Tatra y Praga.

La empresa Tatra, que suministraba camiones al Ejército checo, entró en pleito con la compañía Praga proveedora de piezas y accesorios, situación que afectaba la producción y entrega de camiones a las Fuerzas Armadas checas. De acuerdo con Cabaniss, el viceministro Barták aseguró tener la solución, pero necesitaba “unos cuantos millones de dólares”.

Las declaraciones del estadounidense han provocado una tormenta en el Gobierno checo, puesto que se ha acusado de corrupción a un político del alto rango.

El “caso Barták” ha enfrentado al primer ministro Petr Nečas y al ministro de Finanzas, Miroslav Kalousek, este último puso en duda la decisión del jefe del Gobierno de suspender al supuesto corrupto, mientras que Barták sostiene que para facilitar la investigación optó por tomarse “unas vacaciones sin goce de sueldo”.

Mientras que Cabanniss se apoya en su pulcra reputación internacional y dice tener testigos que confirmarán la solicitud de soborno presentada por Barták, el director de la empresa Praga, Petr Ptáček, sostiene que el ex diplomático ha sacado el caso para distraer la atención.

Según Ptáček el antiguo embajador trata de evitar que sobre él caigan sospechas de un comportamiento inadecuado a la hora de firmar un contrato para Tatra.

Los diarios nacionales centran nuevamente su atención en el Ministerio de Defensa que atraviesa un mal momento, ya que son demasiados los escándalos por sospecha de corrupción que empañan la imagen de dicha cartera.

15-11-2010