En la bodega CyberDog los atenderá un robot

En la bodega automatizada CyberDog en Praga los clientes serán atendidos por un robot. El robot camarero debería ser más preciso y más rápido que sus colegas humanos.

CyberDog en Praga, foto:  ČTK/Vondrouš RomanCyberDog en Praga, foto: ČTK/Vondrouš Roman CyberDog es un centro de tecnología proyectado por la compañía Trigema. Los arquitectos del espacio querían mostrar cómo la tecnología moderna podría afectar nuestra vida cotidiana en un futuro cercano.

CyberDog en Praga, foto:  ČTK/Vondrouš RomanCyberDog en Praga, foto: ČTK/Vondrouš Roman En el restaurante que es parte del edificio los clientes serán atendidos por un robot camarero. El robot en sí es solo un brazo de color naranja con varias junturas. Ocupa un rincón de la planta baja y se mueve de un lugar a otro con rapidez. Sin embargo, cuando se aproxima a un vaso, de repente reduce su velocidad y agarra el vaso con mucho cuidado para no romperlo o verter el contenido.

El arquitecto Marcel Coural de la empresa Trigema nos describió la rutina del robot en CyberDog paso a paso.

“El brazo robótico acaba de recibir un pedido. Ahora va a recoger una botella en la nevera. Toma la botella, empieza a servir el vino, utilizando un embudo especial para no verterlo. Lo llena con exactamente 0.125 litros, quizás un poco más, pero no menos. Toma el vaso de vino y lo coloca sobre un carrito”.

El carrito se mueve entre el robot y la mesa sobre un carril. Usando el ascensor el robot puede incluso subir al segundo piso.

CyberDog es un edificio de dos pisos en el que caben más de 40 personas. Debería funcionar principalmente como un centro de información, donde los visitantes podrán aprender sobre la robótica y tecnología moderna. Por ejemplo, en la sala se proyectarán películas y documentales sobre diferentes innovaciones tecnológicas.

CyberDog en Praga, foto:  ČTK/Vondrouš RomanCyberDog en Praga, foto: ČTK/Vondrouš Roman Los diseñadores no intentaron ocultar las partes mecánicas de los carros ni del brazo robótico, dice uno de los arquitectos del proyecto, Tomáš Císař.

“No estamos avergonzados por la tecnología. Por el contrario, queremos que todos los elementos del interior sean visibles. Por ejemplo, aparte del robot, el color naranja está reflejado en el diseño de los muebles”.

Por este momento el robot no puede funcionar sin ayuda humana. Los camareros tienen que encargarse de la comida, deshacerse de las botellas vacías, lavar los vasos.

El espacio CyberDog, ubicado a unos minutos de la estación de metro Nové Butovice, se abre al público este jueves 29 de noviembre.