En 2065 uno de cada tres checos estará jubilado

20-05-2009

En 2065 uno de cada tres checos estará jubilado y uno de cada cinco será extranjero. Esos son los resultados del último estudio del Instituto Checo de Estadística sobre la evolución de la población checa.

La población checa envejece. Así lo afirma el último estudio de tendencias demográficas. La pirámide de población está cada vez más invertida y si no fuera por los extranjeros, el número de habitantes de la República Checa sería menor en 2065. De hecho para esa fecha se calcula que la proporción de extranjeros alcance el 18 por ciento y la población se eleve ligeramente en unas 200.000 personas.

Y es que el índice de natalidad, aunque ha pasado de 1,5 a 1,7 hijos por mujer, sigue siendo menor de los 2,1 hijos necesario para mantener la población. Además, la esperanza de vida se elevará a los 86 años para los hombres y 91 para las mujeres. Actualmente viven en el país unos pocos cientos de ancianos centenarios. Dentro de cincuenta años serán unos 15.000.

En opinión de la gerontóloga checa Iva Holmerová, esta situación no debe considerarse necesariamente negativa.

“Este envejecimiento de la población es una buena noticia. No es motivo para el pánico. Vamos a envejecer, pero eso significa que vamos a vivir más tiempo y estaremos más sanos, con lo que disfrutaremos mejor de la vida. Pero por supuesto, ante el envejecimiento de la población hay que adaptar la sociedad a las necesidades de la tercera edad. Porque la vejez es una parte natural de la vida”, sostuvo Holmerová.

La reducción de la población activa traerá sin embargo serios problemas al sistema de pensiones, que seguramente habrá de reformarse, de la misma manera que se modificará la asistencia social o el sistema educativo, como apuntan los sociólogos. Será un país con menos escuelas y más hogares del jubilado.

Según opina el geógrafo Dušan Drbohlav, el proceso es muy difícil de revertir.

“Los extranjeros son una de las alternativas para moderar la tendencia al envejecimiento. Pero es importante decir que no van a salvarnos. Ni la cifra más alta de inmigración puede detener este proceso, que en nuestra sociedad es muy profundo”, opinó Drbohlav.

De todas formas, las previsiones pueden verse alteradas por factores imprevistos. Por ejemplo, en el último año la República Checa está viviendo un inesperado babyboom que amenaza con desbordar la oferta de jardines de infancia. Los expertos, sin embargo, señalan que incluso en el mejor de los casos, costaría entre 25 y 30 años corregir la tendencia.

20-05-2009