El Servicio de Inteligencia checo informa que espías rusos tratan de debilitar a la UE

Espías rusos y chinos tratan de debilitar a la Unión Europea y la OTAN desde Chequia. Así lo indica el informe público del Servicio de Inteligencia checo dado a conocer este lunes.

Edificio de la Embajada Rusa en Praga, foto: wikimedia CC BY 2.5 Edificio de la Embajada Rusa en Praga, foto: wikimedia CC BY 2.5 Las conclusiones del informe anual del Servicio de Inteligencia checo son claras. Los espías rusos y chinos afincados en el país se esfuerzan por influir en el sector político, institucional y en la opinión pública con el propósito de perjudicar la política de la Unión Europea y de la OTAN.

Ladislav Šticha, foto: ČT24Ladislav Šticha, foto: ČT24 De acuerdo con los expertos en seguridad se trata de una situación preocupante, porque se repite desde hace varios años, y además va en aumento según indicó el portavoz del Servicio, Ladislav Šticha.

“La Federación Rusa tiene en Chequia un número elevado de agentes que no han sido declarados. Se trata de personas protegidas con pasaportes diplomáticos. Desarrollan una serie de actividades como, por ejemplo, debilitar a la Unión Europea y a la OTAN”.

Muchas personas, ya sean políticos, funcionarios o empresarios pueden mantener contacto con rusos sin saber que se trata de agentes encubiertos. De acuerdo con Šticha esta es una de las situaciones que más complica el trabajo del Servicio de Inteligencia, al tiempo que muchas instituciones no informan a sus funcionarios sobre ese peligro.

Con su informe público el Servicio de Inteligencia alerta a la población sobre las situaciones extraordinarias a las que están expuestos los ciudadanos. Por su parte, las instituciones políticas pertinentes reciben un informe confidencial para que tomen las medidas adecuadas, tal y como expresara el primer ministro, Andrej Babiš.

Andrej Babiš, foto: ČTK / Martin MikulaAndrej Babiš, foto: ČTK / Martin Mikula “No es nada nuevo, ya en el pasado se habló del asunto. En enero voy a convocar una sesión extraordinaria del Gobierno para saber qué han hecho los diferentes ministerios y qué tipo de medidas han tomado“.

La otra situación delicada para la República Checa la representan los espías chinos. El portavoz Šticha explicó que el número de agentes no ha aumentado pero sí su trabajo.

“En el caso de China podemos decir que en 2017 no se registró aumento alguno del número de espías. No obstante se incrementaron de manera significativa sus actividades en el país”.

Además de acciones contra la Unión Europea y la OTAN, los chinos desarrollan muchas actividades de espionaje industrial y tecnológico.

El informe destaca además que los rusos aplican campañas de desinformación para influir en la opinión pública sin olvidar la labor constante y permanente del espionaje cibernético y el trabajo de los hackers.

El Servicio de Inteligencia checo insiste en la necesidad de crear opinión sobre el peligro de las campañas de desinformación y el papel de muchos agentes, tanto rusos como chinos, que se hacen pasar por hombres de negocios.