El proceso del uso del hiyab se efectúa a puerta cerrada por disturbios

19-01-2017

El proceso judicial sobre el uso del hiyab en una escuela secundaria de medicina checa se está aproximando a su fin. La audiencia de este miércoles volvió a efectuarse en una atmósfera muy bulliciosa de manera que la juez ordenó vaciar la sala de justicia y seguir el pleito a puerta cerrada.

Foto: ČTFoto: ČT Numerosos adversarios del islam, irritados por el uso de símbolos religiosos en las escuelas, acudieron al Tribunal Distrital de Praga 10 encargado de dictar la sentencia en el caso de la somalí Ayan Yamaal Ahmednuum.

Uno de los espectadores acudió a la sala con un casco de moto y se opuso a quitárselo argumentando que si las mujeres musulmanas no tienen que quitarse el hiyab, él, como devoto al motociclismo, también tiene derecho a tener la cabeza cubierta en la sala.

Foto: ČTFoto: ČT La juez expulsó a este hombre y, después de que los espectadores reaccionaran cantando el himno nacional, ordenó vaciar toda la sala por disturbios y seguir el pleito a puerta cerrada.

La somalí Ayan Yamaal Ahmednuum recibió asilo en Chequia en 2011 después de huir de su país donde fue casada contra su voluntad por un miembro de las milicias armadas por ser madre soltera.

Una disculpa e indemnización de 2.200 euros

Foto: ČTFoto: ČT Dos años más tarde ingresó en una escuela secundaria de medicina de Praga. La estudiante insiste en que la dirección le permitió vestir el hiyab en la escuela y le pidió que se lo quitara solo durante las prácticas en los establecimientos sanitarios.

Sin embargo, el día inaugural del año escolar, la directora le dijo que tenía que quitarse el velo también en la escuela, afirma la somalí que no acudió al Tribunal este miércoles por temor a la atmósfera negativa, según dijo.

“La señora directora me pidió que me quitara el hiyab. Es un gran problema. Es una discriminación”.

Radka Korbelová Dohnalová, foto: ČTRadka Korbelová Dohnalová, foto: ČT Ayan Yamaal Ahmednuum pide que la escuela se disculpe por su postura y que le pague una indemnización de 2.200 euros, según especificó su abogada Radka Korbelová Dohnalová.

“Mi cliente se vio obligada a abandonar la escuela por no poder llevar puesto un pequeño velo que no obstaculizaba nada. Es una orden que no tiene una base legal”, dijo.

Ivanka Kohoutová, foto: ČTIvanka Kohoutová, foto: ČT Por su parte, la escuela indica que la somalí no pudo comenzar los estudios simplemente por no presentar a tiempo todos los documentos debidos, según insiste la directora de la escuela Ivanka Kohoutová.

“Todo este caso lo considero absurdo. Se va arrastrando durante tres años y medio y no sé cómo va a terminar. Nuestra escuela tiene actualmente 150 estudiantes extranjeros y nunca hemos tenido problemas”.

El Tribunal dictará la sentencia en el caso del uso del hiyab el 27 de enero.

19-01-2017