El primer ministro y el opositor Partido Cívico Democrático difieren en torno a la Constitución Europea

07-06-2005

Los mayores partidos del oficialismo y de la oposición mantienen sus diferencias en torno al proceso de ratificación de la Constitución Europea. La reunión de este lunes entre el Primer Ministro checo, Jiri Paroubek, y el líder opositor, Mirek Topolánek, confirmó las posturas encontradas entre las grandes fuerzas políticas del país.

Primer Ministro checo, Jiri Paroubek (Foto: CTK)Primer Ministro checo, Jiri Paroubek (Foto: CTK) Tras la situación surgida como consecuencia del "no" de Francia y de Holanda a la Constitución Europea, el primer ministro checo, Jiri Paroubek, decidió reunirse con las fuerzas opositoras para tratar de lograr una política coordinada en el espectro político checo.

La primera reunión fue con representantes del opositor Partido Cívico Democrático y se planea otra con los comunistas. A pesar de no lograr ningún acercamiento de posturas, el primer ministro Jiri Paroubek dio a entender que el diálogo continuará.

"Acordamos que nos mantendremos en constante comunicación en lo que a este tema se refiere, por lo que no descartamos alguna iniciativa conjunta en el futuro".

Por su parte, el vicepresidente del opositor Partido Cívico Democrático, Petr Necas, insistió en que la Constitución Europea es un documento muerto, por lo que no debería continuarse con el proceso de ratificación.

"No tiene sentido continuar analizando un documento que ya fue rechazado. Cualquier tipo de votación en la República Checa tendría un carácter de sondeo de opinión pública por lo que no tiene mucho sentido".

La polarización de posturas en la República Checa en torno a la Constitución Europea responde a la que se registra en los grandes países comunitarios.

Mientras el oficialismo checo coincide con la postura del canciller alemán, Gerhard Schroeder, y del presidente francés, Jacques Chirac, el opositor Partido Cívico Democrático se inclina a favor de la postura del primer ministro británico, Tony Blair, que dio a conocer la decisión de su país de aplazar el referéndum de ratificación de la Constitución europea, lo que en este momento de hecho viene a significar lo mismo que estar en contra.

Para que la Carta Magna europea pudiera entrar en vigencia debía ser aprobada de manera unánime por todos los países miembros de la Unión Europea.

07-06-2005