El primer ministro checo rechaza sospechas de la CE de conflicto de intereses

Todo parece indicar que el primer ministro Andrej Babiš tendrá que dar cuentas a la Comisión Europea. Los diarios The Guardian y Le Monde publicaron parte de un informe legal que indica que el político tiene un conflicto de intereses por sus vínculos con empresas que recibieron fondos europeos.

Andrej Babiš, foto: ČTK / Martin MikulaAndrej Babiš, foto: ČTK / Martin Mikula Se trata de una especulación de los medios de comunicación, no hay nada oficial. Así ha sido la reacción del primer ministro checo, Andrej Babiš, a las informaciones publicadas por los prestigiosos diarios europeos The Guardian y Le Monde sobre un supuesto conflicto de intereses del político.

Klára Dostálová, foto: Jana Přinosilová, ĆRoKlára Dostálová, foto: Jana Přinosilová, ĆRo Los periódicos se hicieron eco de un documento legal de la Comisión Europea, que llegó a sus manos y en el que se indica que "la situación del Sr. Babis le sitúa en un conflicto de intereses porque podría 'influir' en las decisiones sobre el uso de fondos de la UE de los que empresas vinculadas a él mismo se habían beneficiado", informó por su parte la agencia Reuters.

En rueda de prensa este lunes el primer ministro Andrej Babiš fue contundente y explicó que todo está en orden.

“Todo responde a las leyes checas, todo está en orden. No es necesario tomar medidas. Se trata de un asunto legal, no hay choque de intereses… y no se devolverá nada”.

De acuerdo con los diarios mencionados, en el documento de la Comisión se indica que la presunta infracción legal podría llegar a la exigencia del reembolso de parte de los fondos obtenidos por las empresas en las que de alguna manera figura o ha figurado Babiš.

Miroslav Toman, foto: David Sedlecký, Wikimedia CC BY-SA 3.0Miroslav Toman, foto: David Sedlecký, Wikimedia CC BY-SA 3.0 Según el informe Babiš fue el único beneficiario de dos fideicomisos a los que se transfirieron sus acciones en las empresas Agrofert y el Grupo Agrofert, que fueron creados por él para borrar todas las dudas sobre posibles conflictos de interés tras su llegada a la política.

La ministra para el Desarrollo Regional, Klára Dostálová, que también compareció ante la prensa dijo hasta la saciedad que no hay conflicto de intereses, y que en todo momento se han respetado las leyes checas acordes con la legislación europea.

Siguiendo la línea oficialista, el ministro de Agricultura, Miroslav Toman, independiente pero propuesto al cargo por la Socialdemocracia, aseguró que no existe problema alguno.

“Desde nuestro punto de vista, Andrej Babiš, no ha cometido infracción alguna. Así lo ha dictaminado el Fondo Estatal de Intervención Agrícola, y yo no puedo poner en duda su veredicto”.

Una postura diferente fue expresada por el vicepresidente del Partido Socialdemócrata, Martin Netolický, la otra agrupación del gobierno de coalición, quien recordó que el Gabinete puede seguir trabajando con otro primer ministro.

El líder del opositor democristiano Partido Popular, Pavel Bělobrádek, subrayó que independientemente del resultado al que se llegue, es claro que los problemas del primer ministro Babiš son perjudiciales para el país.