El presidente perderá sus ventajas

07-10-2002

Durante más de 13 años Václav Havel ha sido presidente de la República Checa. Acabado su periodo de funciones, no tendrá las ventajas de las que habitualmente disponen los ex presidentes en la mayoría de los países europeos.

Václav Havel, como todos los altos cargos que abandonan su función, cobrará un bono de retiro que asciende a casi 30 mil euros. No obstante, después pasará a ser un jubilado común y corriente.

El portavoz del presidente, Ladislav Spacek, señaló que según la legislación checa un antiguo presidente no tiene derecho a recibir ninguna ventaja.

"El presidente no está asegurado de ninguna forma al abandonar su cargo. Los ex ministros pueden seguir utilizando tres meses su automóvil con chofer, guardaespaldas y cobran sueldo. El 2 de febrero de 2003, expirado su mandato, el presidente comprará un billete e irá a casa en tranvía".

No hay dudas de que Václav Havel seguirá siendo una de las más destacadas personalidades del mundo. Se supone que viaje, asista a importantes acontecimientos políticos, y continúe siendo uno de los más grandes representantes del país en el exterior.

Los políticos, hasta el presente, no han deliberado sobre las leyes que abarcasen el futuro de un ex presidente. El Gobierno quiere de momento por lo menos prolongar el plazo hasta cuando el soberano pueda contar con la protección de sus guardaespaldas.

Algunos políticos opinan que no existe ningún motivo para que el ex presidente disfrute de algunas ventajas cuando acabe su mandato. Los expertos coinciden en que el problema no es el cargo de presidente, sino la persona de Václav Havel, ya que éste tiene muchos rivales entre los políticos.

07-10-2002