El otro Almodóvar encantó a los niños de Praga

03-04-2009

El escritor andaluz Antonio R. Almodóvar compartió este jueves en Praga con cerca de medio centenar de niños checos, estudiantes de español, a quienes les leyó un cuento. La idea era conmemorar el Día Internacional del Libro Infantil, que se celebra todos los años el 2 de abril.

Antonio R. Almodóvar, que no tiene ningún parentesco con el afamado realizador manchego, llegó a Praga, invitado por el Instituto Cervantes, para difundir su trabajo entre la infancia checa.

Nacido en Sevilla, en 1941, Almodóvar leyó la historia de Blancaflor, uno de los cuentos fundacionales del género, ante un auditorio compuesto por cerca de 50 chicos y chicas. ¿Y qué tal fue la recepción de los niños checos?

“A mí me ha entusiasmado porque les he visto enormemente receptivos, muy serios, muy interesados en la historia y en el origen y el devenir de este cuento. Yo les leía muy despacio y les invitaba a que ellos continuaran. Entonces varios fragmentos los han leído ellos. Y luego hemos tenido un coloquio, todo en español. El nivel de ellos era bastante bueno, eran chicos de doce años y me ha sorprendido mucho”, comenta el escritor.

Premio Nacional de Literatura Infantil en 2005 en España, Almodóvar enfatiza en la necesidad del Día Internacional del Libro Infantil, que se festeja para el aniversario del nacimiento de Hans Christian Andersen.

“Pues se trata de llamar a la conciencia de la importancia que tiene la literatura y la formación lectora en los niños para que sean lectores el resto de su vida. Y eso yo creo que es una de las grandes, grandísimas tareas que tiene pendiente la formación cultural de las personas. No es fácil porque nuestros enemigos son muy poderosos y no hay que nombrarlos, porque sino ya les estamos haciendo la propaganda. Pero yo creo que es una batalla que se puede plantear y si no ganarla, por lo menos pues vamos a hacer un buen papel”, afirma.

Finalmente, Almodóvar quiere compartir la receta para hacer que un niño aprenda que el libro puede ser su mejor amigo:

“Pues leyéndole con mucho interés, con mucha entonación, con mucho cariño. Llevándolo a la hora del sueño con un cuento en la mano y contándole un cuento antes de que se duerman. Y el cuento que ellos elijan como preferido repetírselo una y otra vez de la misma manera. Porque el cuento ayuda a construir una cosa que Antonio Machado llamaba las entendederas y que hoy le llamaríamos formatear el disco duro, es decir, construir la mente inteligente del ser humano”.

Y los libros que ha escrito y recopilado Antonio R. Almodóvar, como ‘Cuentos al amor de la lumbre’ y ‘El bosque de los sueños’, pueden ayudar mucho en ese empeño, en esa hermosa tarea de hacer de un niño un gran lector.

03-04-2009