El iberoamericanista checo Opatrný: En Cuba no cambiará nada hasta 2021

En Cuba empieza un proceso legislativo que desembocará en la elección del nuevo presidente. Conversamos sobre el futuro de la isla caribeña con el iberoamericanista checo Josef Opatrný.

Fidel Castro y Raúl Castro (1961), foto: ČTKFidel Castro y Raúl Castro (1961), foto: ČTK Cuba, la perla del Caribe que se encuentra al borde de un colapso económico permanente, sigue siendo uno de los mayores anacronismos políticos del siglo XX.

El régimen marcado por la autoridad inquebrantable de los hermanos Castro va a elegir por primera vez desde la Revolución del 1959 a un presidente que no es de la generación de los guerrilleros.

La Asamblea Nacional del Poder Popular, compuesta por 605 parlamentarios, escogerá a los miembros del Consejo del Estado, cuyo presidente se convertirá en el mandatario de la República.

Josef Opatrný, foto: Prokop Havel, ČRoJosef Opatrný, foto: Prokop Havel, ČRoSin embargo, el cambio real será más bien cosmético, opina Josef Opatrný, iberoamericanista checo, quien explica que a pesar de que Raúl Castro deja la presidencia, permanece como máximo dirigente del Partido Comunista.

''Un cambio significativo no lo veo hasta el año 2021, ya que el jefe del Partido Comunista sigue siendo Raúl Castro. Este dijo que el carácter socialista del país es algo inalterable. La elección del presidente es una cuestión de la voluntad de la cúpula partidista, y esta es protagonizada por Raúl Castro. Sin embargo, hay también otros altos funcionarios, como por ejemplo José Ramón Machado Ventura, otro de la línea dura, incluso más dura que Raúl Castro''.

Además, las expectativas de un posible cambio no son nada nuevas y nunca llegaron a nada relevante, sigue explicando Opatrný.

De izquierda: Fidel Castro, Raúl Castro (2012), foto: ČTKDe izquierda: Fidel Castro, Raúl Castro (2012), foto: ČTK ''Más o menos cada diez años viene una retórica reformista, y se hace un par de ajustes cosméticos. Esos arreglos nunca fueron algo significativo. Siempre que se llega a un posible paso importante, se congela. Este fue exactamente el caso de la política agrícola. Raúl Castro vino con este tema, de que no es posible que un productor tradicional agrícola tenga que importar comida por millones de dólares, y claro, tuvo bastante repercusión. Sin embargo, si lo miramos hoy en día, nos enteramos de que no se cumplió prácticamente nada''.

El candidato presidencial predestinado parece ser el hasta ahora vicepresidente del Consejo de Ministros, Miguel Díaz-Canel. Nacido en 1960, es el único alto representante del régimen de la generación post-revolucionaria. Sin embargo, es considerado un fiel partidario de la ideología oficialista y además el poder real se encuentra en las manos del Ejército, continúa Opatrný.

Foto: ČTKFoto: ČTK''La institución que dispone del poder real es el Ejército. Maneja no solamente la política, sino también la economía del país. Lo que pasa es que cada cambio cuesta dinero. Hasta el año 2014, Cuba fue subvencionada con petrodólares desde Venezuela. Hoy en día, Venezuela no tiene recursos ni siquiera para asegurar lo más elemental para su propio pueblo. Además la época de los Gobiernos izquierdistas en América Latina llegó a su fin, quedó solo Evo Morales en Bolivia y Daniel Ortega en Nicaragua. Entonces otra razón de la imposibilidad de un cambio es que no hay recursos para hacerlo''.

Según parece, no hay mucha esperanza de mejoras. La inexistencia de una oposición relevante, causada por la labor sistemática del régimen para aniquilar cualquier señal de desobediencia de la doctrina oficial, profundiza la agonía de los cubanos.