El Gobierno checo prefiere mantener el horario de invierno

Con el cambio de hora obligatorio cerca de finalizar en la Unión Europea, un grupo de expertos en biorritmos recomiendan a los estados miembro mantener el horario de invierno.

Foto ilustrativa: Lenka ŽižkováFoto ilustrativa: Lenka Žižková Este podría ser el último año que los países de la Unión Europea tengan la obligación de cambiar de hora dos veces al año. A falta de aprobarse en el Parlamento Europeo, la propuesta oficial es que desde 2019 cada país elija uno de los dos horarios posibles.

El Gobierno de la República Checa ha manifestado preferencia por el horario de invierno, después de discutir este miércoles sobre el tema. Hay muchas razones prácticas por las que este horario parece ser el más adecuado para la población. Algunos de estos motivos los comentó para la Radiodifusión Checa el primer ministro checo, Andrej Babiš, quien considera la medida práctica y saludable. Según declaró, si la oscuridad llega más temprano, fomentará el sueño.

Foto ilustrativa: Lenka ŽižkováFoto ilustrativa: Lenka Žižková “Durante el verano, por ejemplo, el sol no se va antes de las 21:00, y los niños, al haber luz, no quieren irse a dormir”.

Babiš aclaró, sin embargo, que todavía no se sabe cuándo se tomará una decisión definitiva al respecto.

Asimismo, un conjunto europeo de expertos en biorritmos analizó las consecuencias de adoptar de forma permanente el horario de invierno, que resultaron ser positivas, y envió sus recomendaciones a los distintos gobiernos europeos.

Según estos expertos, gracias a que en invierno la gente puede disfrutar de la luz desde más temprano, sus relojes biológicos están mejor sincronizados, lo que además de repercutir en una mejor calidad del sueño, también es positivo para la salud.

Con este cambio hacia el horario de invierno se muestra de acuerdo de igual forma la fisióloga Alena Sumová, de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Carolina de Praga.

“Con ese horario nuestro cuerpo puede realizar mejor diversos procesos. Y cuando esto se altera, puede fomentar el desarrollo de algunas enfermedades“.

Por el momento, la Comisión Europea opta por el 2019 como el año del cambio, aunque Austria, que actualmente preside la Unión Europea, ha pedido prolongarlo hasta 2021.