El gobierno checo luchará con más fuerza contra el trabajo en negro

16-06-2014

Se calcula que unas 300.000 personas trabajan en la República Checa en situación irregular, lo que priva al Estado de millones de euros en impuestos y pagos a la Seguridad Social. El Ministerio de Trabajo ha anunciado más inspecciones y una reforma legal.

Foto: Free Digital PhotosFoto: Free Digital Photos Mantener un empleado fijo supone en Chequia un gasto importante para el empleador en concepto de impuestos y pagos a la Seguridad Social, por lo que en muchos casos intentan evitarlo empleando a personas sin contrato o que, a pesar de trabajar a tiempo completo, lo hacen bajo la figura legal de cuentapropistas. En esta situación se encuentran unos 300.000 trabajadores según datos del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.

La Hacienda checa deja de ingresar de esta manera unos 1.500 millones de euros anuales, una situación que el Gobierno se propone combatir más intensamente, según ha anunciado la ministra de Trabajo Michaela Marksová.

“El trabajo en negro es un sistema que defrauda al Estado enormes cantidades en las tributaciones de la Seguridad Social y Seguro Médico, y también en los impuestos, así que se trata naturalmente de un gran problema. Estamos debatiendo sobre cómo hacer que distintas instituciones del Estado colaboren entre sí para detectarlo, y también cómo legislar para luchar contra él”, declaró.

El año pasado se realizaron 36.000 inspecciones de trabajo que impusieron multas por este concepto por valor de 5,5 millones de euros. Las multas por contar con empleados de forma irregular oscilan entre los 10.000 y los 370.000 euros.

Michaela Marksová-Tominová, foto: Filip JandourekMichaela Marksová-Tominová, foto: Filip Jandourek Sin embargo detectar estas condiciones de trabajo no es tan fácil como parece, ya que en el caso de los trabajadores autónomos, todo se hace en el marco de la ley, y solo un examen de cerca permite juzgar si el cuentapropista se encuentra realmente trabajando de forma continua para una empresa, dentro de su estructura. En otras ocasiones las compañías no tienen otra manera de desarrollar su actividad económica, debido a la estacionalidad o a la naturaleza de algunos puestos de trabajo, como los de profesores en academias de idiomas o diseñadores gráficos.

De acuerdo con el director de la Inspección de Trabajo, Rudolf Hahn, de momento no hay herramientas para luchar de forma efectiva contra este fenómeno.

“En primer lugar no sabemos detectar el trabajo en negro. No se puede decir ‘salgan a la calle y encuentren trabajo en negro’. Lo hallamos cuando hacemos inspecciones de empleo ilegal, sobre todo en los sectores donde este se da más a menudo: la construcción, la hotelería, los restaurantes, y en algunos casos la industria”, explicó.

En estas ocasiones puede pasar que parte de los empleados tengan contrato normal de trabajo y otra parte, formada por extranjeros, no. Ahí sí es evidente que el empleador utiliza otra figura legal no por necesidad sino para evitar complicaciones como los permisos de trabajo.

16-06-2014