El Gobierno checo aprueba proyecto de ley sobre referéndum

06-09-2001

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Según el proyecto aprobado, el presidente de la República convocaría a referéndum a petición de 300 mil ciudadanos checos, de una de las cámaras del Parlamento o del Gobierno.

Los ciudadanos checos podrían decidir en un referéndum sobre las cuestiones fundamentales de la política interna y exterior, tal como es, por ejemplo, la adhesión del país a la Unión Europea, o la explotación de energía nuclear. El proyecto presentado en el referéndum sería aprobado en caso de que se expresara a favor de él la mayoría de los votantes.

El Gobierno checo supone que de ser aprobado el proyecto, la consulta popular sería utilizada excepcionalmente, sin sustituir los principios estándares de la democracia parlamentaria. Se prevé que los gastos para la organización de un referéndum alcancen a los 500 millones de coronas checas, es decir doce millones y medio de dólares.

Para entrar en vigor, la ley del referéndum debe someterse ahora a la votación de las dos cámaras del Parlamento checo y debe ser firmada por el presidente de la República.

El primer mandatario, Václav Havel, es partidario de la consulta popular; entre los legisladores checos no goza, sin embargo, de mucho apoyo. En vista de que se trata de una ley constitucional, es necesario para su aprobación el visto bueno del 60% de los miembros tanto de la Cámara de diputados como de la Cámara Alta.

Los diputados rechazaron aprobar el proyecto anterior ya en enero. Las dos formaciones de centroderecha, el Partido Cívico Democrático y la Unión de la Libertad, así como una gran parte de los legisladores de la Unión Democristiana-Partido Popular, están tradicionalmente en contra la ley de referéndum. Sus partidarios, sin embargo, son los partidos Socialdemócrata y Comunista.

06-09-2001