El Gobierno checo aprobó un proyecto de enmienda a favor de la protección animal

29-05-2019

Los animales, al igual que los seres humanos, son seres vivos sensibles capaces de experimentar diversos grados de dolor y sufrimiento emocional, y por lo tanto merecen nuestra atención, cuidado y protección. Esas son las palabras de apertura de la Ley de protección animal contra la crueldad, que el Gobierno checo quiere enmendar para reprimir aún más los criaderos.

Foto: Wikimedia Commons CC-BY-3.0, Animal Equality Germany e.V.Foto: Wikimedia Commons CC-BY-3.0, Animal Equality Germany e.V. Un proyecto de enmienda aprobado por el Gobierno esta semana, está dirigido a los criaderos de cachorros y otras mascotas comerciales que operan en "condiciones desfavorables" o a una escala tan alta como "para causar sufrimiento o negar a los perros y gatos sus necesidades".

Un criador comercial que haya puesto en peligro las "necesidades fisiológicas, biológicas o etológicas" de los animales en venta, enfrentaría multas de casi 20.000 euros. Si no logran mantener registros precisos de salud y pedigrí, también enfrentarían multas de hasta 2000 euros.

Tereza Plická, cofundadora del grupo sin fines de lucro ‘La Voz de los Animales’ (Hlas zvířat), junto con su esposo, un abogado recientemente galardonado por el Colegio de Abogados de la República Checa por su trabajo pro bono para llevar a criadores y vendedores abusivos ante la justicia, han presionado durante mucho tiempo para enmendar la ley actual.

“Realmente puede equivaler a la crueldad para los animales. Están apiñados en jaulas en condiciones horribles. Por supuesto, no hay atención veterinaria cuando el criador solo se preocupa por maximizar las ganancias. Los perros están cubiertos de excremento porque no se les permite salir. Incluso pueden pasar años antes de que se vendan y nunca hayan visto el pasto".

Pero si se convierte en ley, ¿tendrían efecto las medidas? Los críticos dicen que el país no ha asignado suficientes recursos para hacer cumplir las medidas existentes. Además, los pedigríes y los informes de vacunación son fácilmente falsificables y difíciles de verificar, si están firmados por veterinarios sin escrúpulos. Y el problema también tiene que ver con los intermediarios: las personas que revenden animales criados en países con leyes o medidas de aplicación menos estrictas.

Foto ilustrativa: Jan Profous, ČRoFoto ilustrativa: Jan Profous, ČRo En particular, las razas populares y lucrativas como Chihuahuas y Yorkshire Terriers, pueden verse obligadas a reproducirse antes de haber alcanzado la madurez, se mantienen en un estado casi constante de embarazo o lactancia, y se les inyectan hormonas para aumentar su fertilidad. Lo cual lleva a problemas tanto para la madre como para los cachorros, como enfermedades cardíacas y renales y otros defectos congénitos, indicó Plická.

“Los problemas de salud son otro tema. La gente piensa que están obteniendo una ganga si compran un Chihuahua sin los papeles adecuados por unos pocos cientos de euros. Pero no saben en qué estado se encuentra realmente el perro. Es "gato por liebre". El animal podría morir en cuestión de semanas. Muchos no han sido vacunados ni desparasitados, y mucho menos han sido atendidos".

Entre otras cosas, el proyecto de enmienda a la Ley sobre la crueldad animal expuesto ante la Cámara Baja del Parlamento, también establece condiciones más estrictas sobre el número de camadas que pueden tener los perros y gatos. A lo sumo serían tres en dos años.

Establece condiciones más estrictas para la cría de animales silvestres y animales amaestrados. El movimiento fue, en parte, incentivado por el reciente asesinato de un entrenador, sin licencia, por parte de su león doméstico y la venta ilegal de partes de tigre por un pariente de la famosa familia de circo checa Berousek.

29-05-2019