El Convenio de Estambul, un tema que divide a la sociedad checa

Defensores y adversarios del Convenio de Estambul plantearon este martes en la Cámara Baja checa sus posturas frente a la eventual ratificación de ese documento por la República Checa.

Foto: OpenRoadPR, PixabayFoto: OpenRoadPR, Pixabay Más de 10 000 personas firmaron en Chequia una petición a favor de la ratificación del Convenio de Estambul sobre la prevención de la violencia doméstica y la violencia contra las mujeres. La petición fue entregada este martes en la Cámara Baja checa por representantes de la sucursal local de Amnistía Internacional y del Lobby Checo de Mujeres.

La directora de esta última institución, Hana Stelzerová, insistió en la importancia de la ratificación de ese documento por la República Checa.

”No se trata tanto del propio proceso legislativo, porque en este país ya fueron adoptadas leyes contra la violencia doméstica y la violencia contra la mujer. Esto favorece a la ratificación del Convenio de Estambul. Pero lo que perseguimos en primer lugar es que se proceda a una mayor información de la población sobre este tema. En la sociedad hace falta un amplio debate al respecto y una mayor ayuda a las víctimas de la violencia”.

Hana Stelzerová, foto: archivo 'Česká ženská lobby'Hana Stelzerová, foto: archivo 'Česká ženská lobby' El mismo día, miembros de la iniciativa cívica La Familia Tradicional Checa, presentaron en la Cámara de diputados en Praga una petición en contra del Convenio de Estambul. Esta entidad considera que la ratificación del documento del Consejo de Europa es innecesaria. De acuerdo con Ivana Schneiderová, de La Familia Tradicional Checa, la República Checa dispone de sus propios instrumentos en lo que respecta a la prevención de la violencia contra las mujeres.

”La Constitución de la República Checa, junto con la Declaración de Derechos y Libertades Fundamentales, garantizan suficientemente el respeto de los Derechos Humanos en este país. Consideramos que el Convenio de Estambul sobre la prevención de la violencia doméstica y la violencia contra las mujeres es innecesario, además de que discrimina la labor de las organizaciones nacionales existentes que se dedican a ese tema”.

A la ratificación del Convenio de Estambul se oponen también algunas Iglesias en Chequia, según las que el documento crea un género neutral y contrapone a los hombres y las mujeres, lo que representa una amenaza para la familia tradicional.

Fuente: ČRoFuente: ČRo Tampoco en la Cámara Baja checa se ha llegado hasta el presente a una postura unívoca respecto a la ratificación del documento de Estambul. Los diputados del gubernamental movimiento ANO están a favor, mientras que por ejemplo el democristiano Partido Popular figura entre los detractores de ese paso. Los diputados de esta última agrupación sostienen que el Convenio centra su atención exclusivamente en la violencia contra las mujeres, pero que pasa por alto la violencia contra los niños y los ancianos, aunque semejantes casos se dan cada vez más y son igualmente alarmantes.

El Convenio de Estambul, es un documento del Consejo de Europa que rige desde 2014, y la República Checa lo firmó en 2016. Para su entrada en vigor en este país es necesario que sea ratificado primero por la Cámara Baja y luego por el Senado. El último paso del proceso de ratificación es la firma del documento por el presidente de la República.