El aventurero Miroslav Zikmund cumple 100 años

El explorador checo Miroslav Zikmund, quien junto con su colega Jiří Hanzelka viajó por el mundo en el famoso modelo del carro Tatra 87, cumplió 100 años.

Jiří Hanzelka y Miroslav Zikmund, foto: Archivo del Museo de Moravia del Sureste en ZlínJiří Hanzelka y Miroslav Zikmund, foto: Archivo del Museo de Moravia del Sureste en Zlín

Miroslav Zikmund, foto: ČTK / PR / Casa editorial de JotaMiroslav Zikmund, foto: ČTK / PR / Casa editorial de Jota Miroslav Zikmund, escritor, productor, fotógrafo y periodista, pero sobre todo aventurero, cumplió su centenario. Junto con su amigo de vida Jiří Hanzelka emprendió numerosos viajes al extranjero en el famoso modelo del carro Tatra 87. Entre otros destinos viajaron por África y América del Sur.

Zikmund vivió dos ocupaciones, el ascenso y la caída del comunismo, pasó por momentos tanto de gloria como de prohibición. Ante todo les abrió la ventana a las culturas extranjeras a varias generaciones de checoslovacos. Los nombres Zikmund y Hanzelka se convirtieron en una marca que simbolizaba el mundo más allá de la cortina de hierro.

Los dos checos empezaron a viajar justo después de terminar la universidad, recuerda Zikmund.

“Cuando mi mamá me preguntó: ¿así que ahora solo vas a viajar?, le dije: mamá, así lo hacen todos. Primero terminan de estudiar y luego se van de viaje. La única diferencia es, que en vez de dos o tres países, nosotros viajaremos por todos”.

La empresa Correos Checos ha preparado sellos postales para emitir el 14 de febrero, foto: Archivo de Correos ChecosLa empresa Correos Checos ha preparado sellos postales para emitir el 14 de febrero, foto: Archivo de Correos Checos Miroslav Zikmund nació el 14 de febrero de 1919, es decir, cuatro meses después de la fundación de la Primera República Checoslovaca. En su vida logró reunirse con el primer presidente de Checoslovaquia, Tomáš Garrigue Masaryk, con dictadores coloniales y comunistas, con caníbales, incluso con Yuri Gagarin, el primer cosmonauta del mundo.

Aún estos días sigue recibiendo correspondencia de sus admiradores. Con motivo de su cumpleaños, la empresa Correos Checos emitió sellos especiales con las fotos de él y su compañero, como destacó en una entrevista telefónica a la Radiodifusión Checa.

“Recibo muchas cartas de mis lectores. Ahora estoy ordenando lo que no logré hacer antes. Guardo toda la correspondencia en un depósito en Otrokovice, donde logramos proporcionar un espacio maravilloso en la escuela industrial local para archivar todo el material del Fondo Hanzelka y Zikmund. Además, la empresa Correos Checos ha preparado sellos postales para emitir el 14 de febrero. Las personas que siguen usando la forma clásica de escribir y envían cartas podrán pegar sellos con nuestras imágenes en su correspondencia”.

Foto: Archivo del Museo de Moravia del Sureste en ZlínFoto: Archivo del Museo de Moravia del Sureste en Zlín El hombre increíblemente lozano tiene su propia receta de longevidad: acepta las invitaciones a eventos sociales, se dedica a escribir, responde a las llamadas telefónicas y, cuando sus fuerzas se lo permiten, trabaja en su vasto jardín. Dice que cuando ya no puede pensar, acude a sus amigos que nunca lo rechazan: la guadaña, el rastrillo, la pala y la horca.

Zikmund y Hanzelka nunca tuvieron predilección por el reconocimiento, los agradecimientos oficiales u otras ceremonias. El premio más valioso para Zikmund fue una corona de la victoria hecha de flores de nieve, que él y su compañero habían recibido de dos guías de la tribu Maasai después de ascender el Kilimanjaro. El segundo premio de más valor fue la Medalla del Mérito, galardonada en 1999 por el entonces presidente checo Václav Havel.

El destacado aventurero ni siquiera quería celebrar su cumpleaños. Preferiría irse al otro extremo del mundo para evitar las celebraciones.

Foto: Archivo del Museo de Moravia del Sureste en ZlínFoto: Archivo del Museo de Moravia del Sureste en Zlín “No había planeado nada para mi cumpleaños, pero los miembros del Club de Hanzelka y Zikmund prepararon una fiesta. Si fuera por mí, no haría nada. Cuando cumplí los 50, me fui a Ceilán para no tener que celebrar mi cumpleaños. En ese tiempo tuve que mostrar mi pasaporte en la Embajada checa. El embajador checo no comentó la fecha de mi nacimiento, pero luego para el 14 de febrero me invitó a viajar a un lugar llamado World’s End, que es una parte muy inaccesible en Ceilán. Allí lo celebramos. Eso fue hace 50 años. Esta vez no tengo adonde huir, no tengo más remedio que tomar parte en la fiesta que ha preparado el Club de Hanzelka y Zikmund”.

En honor a Miroslav Zikmund la Radiodifusión Checa preparó una trasmisión temática que ofrece horas de grabaciones históricas, incluidas varias que nunca han sido publicadas, según informa el dramaturgo de la Radio Tomáš Černý.

“De hecho, son momentos antes de la grabación de ciertos sonidos. Por ejemplo, hay una grabación de cómo Jiří Hanzelka se para y dice: ahora estoy tratando de grabar el sonido del incendio de un pozo de gas en Albania, primero desde una distancia de 200 metros, luego desde unos 50 metros, con el micrófono en tal y tal posición. Estas son cosas que nunca han sido transmitidas”.

Miroslav Zikmund ha sido una inspiración para muchas generaciones de checos. En cierta ocasión, dijo que viajar era como mirarse en un espejo. Cuando uno viaja, se conoce a sí mismo. El aventurero recalcó que gracias a los viajes se hizo más modesto, dándose cuenta de que caminar con soberbia no vale la pena.