Desde Chequia compartiendo el Día de Muertos

La conmemoración de los Fieles Difuntos es una ceremonia mundialmente difundida. En la ocasión de esta celebración recordamos desde Chequia cómo se celebra esta tradición en la península de Yucatán en México.

Los fotógrafos Alejandro Cruz, mexicano residente en Chequia, y Kristýna Králová, se conocieron en la República Checa, porque Kristýna deseaba aprender español. La coincidencia fue que ambos se dedican a la fotografía y además, años antes visitaron la península de Yucatán para documentar la realidad de allí. Decidieron entonces unir sus proyectos, para dar lugar, con el apoyo del Instituto Cervantes de Praga y la Embajada de México en la República Checa, al proyecto Hanal Pixan, vocablo maya que significa ´comida de las almas´. Se trata de una exposición de 20 fotografías que retratan la vida de los mayas y cómo celebran el Día de Muertos. Alejandro Cruz contó a Radio Praga cuál fue el propósito de este proyecto.

Alejandro Cruz y Kristýna Maková, foto: Tereza KalkusováAlejandro Cruz y Kristýna Maková, foto: Tereza Kalkusová “Esta idea nació desde el año 2010 en un viaje que hice para mi tierra. La fiesta que más me gusta sobre mi país es esta y qué mejor que documentar una experiencia única que es el lavado de estos muertos. Entonces fueron fotos que se tomaron en tres años, 2010, 2011 y en el 2017. Por otro lado Kristýna, quien también es parte de este show, ha tomado fotos en los últimos tres años que ella vivió en México y lo que nosotros hicimos fue juntar dos historias: el Día de Muertos maya en este caso único y una vista hacia la vida diaria de los mayas que es lo que ella pone”.

Alejandro Cruz subrayó que las fiestas del Día de Muertos difieren en cuanto al lugar en donde se celebran. Por ejemplo, en el pueblo Pomuch es distinto no solamente el aspecto del altar, que no usa la flor naranja cempasúchil como es usual, sino plantas provenientes de la selva yucateca, como jícaras, tamales con plátano, u otro tipo de chocolate, sino también la tradición en sí.

“Los mayas tienen algo distinto, ellos empiezan a trabajarlos el día 26 de octubre, y lo que hacen es que desentierran a sus muertos, cosa que no pasa en otro lado, limpian los huesos y ponen altares que son mucho más chicos en el cementerio, no en sus casas. Eso es la gran diferencia que realmente reviven a los muertos estando con ellos, limpiando sus huesos como una muestra de cariño y respeto y de recordarlos en las partes buenas, es una celebración hacia la vida”.

Embajadora de México, Leonora Rueda, foto: Tereza KalkusováEmbajadora de México, Leonora Rueda, foto: Tereza Kalkusová Los participantes tienen que pedir permiso a las autoridades para desenterrar a su muerto y eso no puede realizarse antes de que transcurran tres años desde la muerte. Alejandro sostiene también que esta tradición pudo conservarse gracias a la presencia de la selva que hace de la zona de Yucatán una zona más apartada.

A pesar de que los artistas tienen estilos de trabajo muy diferentes – Kristýna se especializa más en retratos, Alejandro en paisajes y documentación – sí tienen puntos en común, como explica el fotógrafo.

“Nuestros estilos son distintos, pero afortunadamente a ambos nos ha gustado el color, nos gusta la abstracción y nos gusta contar historias y es ahí donde se unen estos valores y nace como un buen proyecto juntos y qué mejor que sea mexicano-checo”.

Altar con Miloš Forman, foto: Tereza KalkusováAltar con Miloš Forman, foto: Tereza Kalkusová La celebración checa del Día de los Fieles Difuntos se celebra de una forma menos pomposa que en América Latina y los checos suelen describirla como una época de silencio y reflexión, que va acompañada de tristeza. Kristýna Králová habló sobre por qué la tradición del Día de Muertos se está volviendo tan famosa en Chequia y por qué es importante para ella esta exposición.

“Estoy segura de que se debe a una moda apoyada desde el Oeste y a ella va unido el business y la gente siempre responde a eso. Nuestra celebración del Día de los Fieles Difuntos es totalmente diferente al Día de Muertos, sobre todo por la manera en la que se vive. Para mí esta exposición tiene también un significado personal, ya que hace 15 años murió exactamente este día mi hermano. Entonces yo lo concibo igual que los mexicanos: para mí no se trata de tristeza, más bien hay que vivirlo de forma bonita y celebrarlo, y eso es lo que me gusta”.

La exposición se inauguró este martes 30 de octubre en el Instituto Cervantes de Praga y permanecerá abierta hasta el 30 de diciembre del año en curso.