David Trueba: “Mis obras son un retrato de mí mismo en la época en que se hicieron”

08-12-2009

El escritor y cineasta español David Trueba presentó en Praga la traducción al checo de su novela ‘Cuatro Amigos’ (Čtyři Kamarádi), publicada en 1999. El encuentro sirvió de punto final al ciclo de talleres literarios del Instituto Cervantes y de reencuentro del escritor con su propio pasado.

Volver a una novela escrita hace diez años, como es el caso de ‘Cuatro Amigos’, es como volver a un viejo álbum de fotos, supone vivir la vergüenza de encontrarse con uno mismo en el pasado. Así retrató David Trueba su reencuentro con su segunda novela, que escribió como reflejo de un tipo de vida, gamberro, amoral y postadolescente que en aquel momento estaba empezando a abandonar.

De hecho la historia de ‘Cuatro Amigos’ es un viaje de despedida, un último e hilarante brindis por la juventud a través de los rincones más sórdidos de la geografía española. Se trata de un punto intermedio entre el desternillante primer libro del autor, ‘Abierto Toda la Noche’ (1995) y su último trabajo ‘Saber Perder’ (2008), mucho más complejo y de temática más seria que los anteriores. Para Trueba este desarrollo literario no es más que un reflejo de su propia evolución como persona.

“Yo siempre he querido que las cosas que hago fueran una especie de retrato de mí mismo en la época en que se hicieron. Partiendo por supuesto de materiales de ficción, de cualquier cosa, del esfuerzo profesional, de ir más allá, de no repetirme, de crear una obra en sí misma válida. Pero siempre con un punto de pensar, de decir, yo no lo haría mejor ahora. En el sentido de que aunque tú hayas aprendido más sobre cómo se escribe, por ejemplo, yo no haría mejor ‘Cuatro Amigos’. Porque en ese momento había algo que es imbatible para mí ahora. Es que la estaba escribiendo desde esa perspectiva, desde ese momento vital. Probablemente hoy la escribiría diferente pero no mejor”, explicó.

Si hay una constante en sus novelas es estilo directo y natural, sin ambages ni barroquismos literarios, y la fuerte sensación de contemporaneidad. Sus personajes vienen definidos, o mejor dicho, indefinidos, por la ausencia de objetivos vitales, valores eternos o ideologías que actúen de motor para sus acciones. Una visión del ser humano mucho más fiel a la realidad del mundo moderno, como sostiene Trueba.

“Por más que el ser humano se marque unas metas profesionales o vitales, no significa que las consiga, ni significa que esté seguro de estar acertado ni seguro de estar en el buen camino, porque la mayoría de las veces la vida irrumpe en nuestro guión y lo destroza. Supongo que hace años la gente no tenía expectativas vitales. Pero me parece bastante apasionante la época que vivimos, porque la expectativa es... todo. Y eso genera que por primera vez en siglos la depresión sea la enfermedad más común, la angustia, la sensación de fracaso. Muchas cosas que quizás no eran grandes temas en el pasado lo son ahora. Porque cuando uno nace se le despliega el mundo entero con todas sus posibilidades y uno se da cuenta de que nunca las va a explotar todas”.

‘Cuatro Amigos’ ha sido publicado en checo por la editorial Paseka. La traducción ha corrido a cargo de Denisa Škodová, quien ya llevó al checo ‘Todos se Van’ (‘Všichni Odcházeji’) de la cubana Wendy Guerra.

08-12-2009