Confusa situación en la Televisión pública checa

En horas de la noche de ayer, la Televisión pública checa interrumpió sus transmisiones, oscureciendo sin duda muchas de las pantallas de los televisores en los hogares checos. El director de ese medio de comunicación, Jirí Hodac, reaccionaba así frente al proceder del personal televisivo rebelde.

La situación en torno a la Televisión pública checa sigue siendo confusa. El nombramiento, aunque legal, del nuevo director Jirí Hodac, llevado a cabo por el Consejo de la Televisión, provocó una ola de protestas de los redactores del servicio de informativos a la que paulatinamente se sumó la gran mayoría de los empleados de la Televisión pública.

A los rebeldes les expresaron su apoyo no sólo círculos artísticos checos, sino también gran parte de los políticos de este país. El Presidente, Václav Havel, llegó a comparar el procedimiento del nombramiento del director Hodac con la instauración de la dictadura comunista en febrero de 1948. "También esa instauración se produjo en consonancia con la ley y respetando la letra de la misma", afirmó Havel, agregando: "No sé, a lo mejor en este caso se procedió cumpliendo la ley, pero contradiciendo el sentido de la misma, en contradicción con su espíritu. ¿Y al recordar los acontecimientos de febrero del 48’ y las décadas que siguieron, llegamos a la conclusión de que tal procedimiento puede ser muy peligroso?

A pesar de las fuertes presiones sobre Jirí Hodac, para que éste dimita del cargo de director de la Televisión pública, su equipo sigue insistiendo en la legalidad de los pasos dados. Estos culminaron en horas de la noche de ayer con la interrupción de las transmisiones en ambos canales de la Televisión pública, paso que Hodac calificó de "doloroso, pero indispensable".

La interrupción de las transmisiones se produjo poco después de que la dirección de la gubernamental socialdemocracia exhortara a Jirí Hodac a dimitir del cargo de director de la Televisión.

Mientras tanto, Václav Klaus, líder del Partido Cívico Democrático - una de las formaciones mayoritarias - criticó la postura adoptada por el Presidente Havel respecto a los acontecimientos en la Televisión y expresó, indirectamente, su apoyo al director Hodac. Klaus senaló que su partido no pretende inmiscuirse en los asuntos de la Televisión pero que, en caso de necesidad, defenderá la "amenazada democracia y el orden".