Condena ejemplar de cinco años para el pirata de la D1

23-11-2010

Cinco años de prisión y siete años sin carné de conducir es la pena ejemplar a la que ha sido condenado Luboš Lacina, conocido como el pirata de la D1. El conductor empujó a otro automóvil fuera de la autopista en venganza por obstaculizarle el paso.

Luboš Lacina, foto: ČTKLuboš Lacina, foto: ČTK Sucedió en marzo de este año. En el kilómetro 24 de la autopista D1 en dirección Praga, una mujer adelantaba en un Mazda a un camión. Luboš Lacina, a bordo de un Škoda Superb, impaciente porque el Mazda le cortaba el paso, empezó a presionar a la mujer haciendo las luces y tocando el claxon.

Al terminar el adelantamiento, según la versión de los tripulantes del Mazda, el Škoda se puso a su altura y Lacina empezó a gesticular, evidentemente alterado. Acto seguido se incorporó violentamente al carril derecho, golpeando al Mazda y sacándolo de la autopista. El automóvil acabó en los campos, dando vueltas de campana. La conductora y su acompañante resultaron heridos leves.

Según el Tribunal, la grabación de vídeo y el testimonio de las víctimas demuestran que aunque la acción no fue premeditada, sí que fue intencionada. La condena asciende a cinco años de prisión, siete sin carné, y una indemnización de casi 4.000 euros que ya ha sido abonada a los afectados.

El veredicto supone una buena noticia para el fiscal encargado del caso, Tomáš Milec.

“Me alegro de que el tribunal llegara a esta conclusión. Creo que es una muy buena señal para todos los buenos conductores que circulan por nuestras carreteras”.

D1D1 Según la defensa, que ha recurrido inmediatamente la sentencia, no es posible probar a partir de un vídeo que se trata de una acción intencionada. La versión de Lacina es que trató de adelantar al automóvil afectado con demasiada antelación, y que lo sucedido, en definitiva, no es más que un accidente.

Luboš Lacina trabajaba entonces como comercial para la empresa cervecera Plzeňský Prazdroj. Aunque al principio fue despedido debido al incidente, recuperó su puesto amparándose en la presunción de inocencia. Ahora hace sus viajes de trabajo entre Praga y Ostrava en tren.

La mujer afectada asegura que desde entonces no se ha atrevido a manejar un auto.

23-11-2010