Comunistas boicotearon la entrega de órdenes al ex presidente Havel

15-10-2003

El Parlamento checo entregó al ex presidente, Václav Havel, dos altas condecoraciones estatales: la Orden de León Blanco y la Orden de Tomas Garrigue Masaryk. Havel es el primer presidente de la República en la historia moderna checa, al que fueron conferidos estas dos altas órdenes estatales a título vitalicio.

El Parlamento checo entregó al ex presidente, Václav Havel, dos altas condecoraciones estatales: la Orden de León Blanco y la Orden de Tomas Garrigue Masaryk, foto: CTKEl Parlamento checo entregó al ex presidente, Václav Havel, dos altas condecoraciones estatales: la Orden de León Blanco y la Orden de Tomas Garrigue Masaryk, foto: CTK En la ceremonia, celebrada en la sede del Senado en el Palacio de Walenstein, en Praga, el ex presidente Havel destacó que no concibe la concesión de órdenes como una valoración de su trabajo personal, sino como una expresión de reconocimiento a los valores que toda su vida proclama y a los que, dentro de sus posibilidades, siempre trató de servir.

"Considero estas dos ordenes como una expresión de reconocimiento a las ideas de Carta 77 y también del Foro Cívico, agrupación política que contribuyó a la pacífica transición de este país hacia la democracia. Las dos órdenes pertenecen a todos mis colaboradores", destacó Havel.

El Parlamento checo entregó al ex presidente, Václav Havel, dos altas condecoraciones estatales: la Orden de León Blanco y la Orden de Tomas Garrigue Masaryk, foto: CTKEl Parlamento checo entregó al ex presidente, Václav Havel, dos altas condecoraciones estatales: la Orden de León Blanco y la Orden de Tomas Garrigue Masaryk, foto: CTK A la ceremonia fueron invitados todos los diputados. Sin embargo, faltaron los legisladores de la entidad política que Havel ignoraba durante su período de funciones - el Partido Comunista. Su vicepresidente, Jiri Dolejs, explicó que la ausencia de los disputados comunistas en el acto se debió a una supuesta sobrecarga de trabajo. Otro de los vicepresidentes comunistas, Václav Exner, fue más franco y explícito al afirmar que Václav Havel no se merece esas órdenes por apoyar, por ejemplo, algunas acciones militares.

En el Palacio de Walenstein faltaron también algunos líderes del Partido Cívico Democrático. Se ausentó también el presidente, Václav Klaus, quien realiza en estos una gira por la región de Pilsen, Bohemia Occidental. Sin embargo, envió a Havel un telegrama de felicitaciones, en el que destaca su aporte al desarrollo democrático de la República Checa.

15-10-2003