Comisión parlamentaria no recomendó entregar al diputado comunista a la Justicia

La Comisión de Inmunidad respaldó al diputado comunista Zdeněk Ondráček, quien enfrenta cargos por haber tachado al antiguo candidato presidencial, Michal Horáček, de colaborador de la Seguridad del Estado comunista.

Zdeněk Ondráček, foto: ČTK/Ondřej DemlZdeněk Ondráček, foto: ČTK/Ondřej Deml Todo empezó en diciembre de 2017. En plena campaña presidencial, el diputado comunista, Zdeněk Ondráček, describió al candidato independiente, Michal Horáček, en una entrevista como una persona que en la época del comunismo se dedicaba al tráfico ilegal y colaboraba con la Seguridad del Estado.

Sin embargo, el propio Horáček había publicado en su página web el expediente que llevaba la Policía secreta comunista en contra de su persona y pruebas legales de no haber colaborado con el régimen.

Indignado por las declaraciones del diputado comunista, Horáček presentó cargos por difamación contra Ondráček.

No obstante, la Comisión de Inmunidad recomendó a la Cámara Baja no entregar al diputado comunista a la Justicia. Los miembros de la comisión parlamentaria llegaron a esta conclusión después de una reunión que duró dos horas, y durante la cual pudieron escuchar tanto al propio Ondráček, como al fiscal.

Después de que se hubiera hecho pública la recomendación de la comisión, Michal Horáček expresó a la Radiodifusión Checa su decepción y sorpresa con el resultado de la reunión.

“Aquí no se trata de una disputa entre el señor Horáček y el señor Ondráček. Es una disputa entre el señor Ondráček y la Fiscalía que representa al Estado y a todos nosotros. Me parece que sería bueno que quedara claro que la difamación es un crimen y no importa quién lo cometa”.

Según comentó uno de los miembros de la Comisión de Inmunidad, Jakub Michálek, del Partido Pirata, el diputado comunista fue respaldado por los votos de los miembros del movimiento ANO, el Partido Libertad y Democracia Directa, los comunistas y por Marek Benda, diputado por el Partido Cívico Democrático, y eso a pesar de que esta formación se encuentra en el polo opuesto del espectro político.

Benda comentó su decisión de votar en contra de la entrega del diputado comunista.

“Yo simplemente pienso que las disputas entre los funcionarios públicos no se deberían decidir en el marco del derecho penal, y eso sobre todo si estas personas todavía disponen de sus mandatos. Por supuesto, todos sabemos que la inmunidad solo significa posponer el proceso judicial. No se trata de calificar a la persona de culpable o no culpable, ni se trata de una cancelación del proceso judicial”.

Mientras tanto, el presidente de la Comisión de Inmunidad, Stanislav Grospič, del Partido Comunista, mencionó que según la Corte Constitucional Checa, los funcionarios públicos deberían estar preparados para enfrentar una mayor presión contra su persona.

Según comentó Grospič, la mayoría de la comisión estaba convencida de que Horáček debería haber dirigido los cargos contra Ondráček por vía de una demanda civil.

Uno de los miembros de la comisión parlamentaria que votó por entregar al diputado comunista a la Justicia fue Petr Gazdík, jefe del partido Alcaldes e Independientes. Dijo que su preocupación principal fue no legitimar a la difamación como un instrumento de la lucha política.

Las declaraciones del diputado Ondráček sobre el entonces candidato presidencial, Michal Horáček, surgieron en un período de debate sobre si el diputado comunista debería estar al frente de la Inspección General de la Policía. Horáček pidió a Andrej Babiš, jefe del movimiento ANO, que había ganado las elecciones parlamentarias, que impidiera el nombramiento de Ondráček.

El diputado comunista era miembro del Servicio de Urgencia de la Policía Checoslovaca comunista que en la época de la Revolución de Terciopelo intervenía de manera violenta contra los manifestantes.