China comienza a enviar a Chequia un tren de carga por semana

A partir de otoño, la República Checa cuenta semanalmente con un enlace directo de trenes de carga con China.

Foto: ČTFoto: ČT Es más caro, pero mucho más rápido. Ese es uno de los motivos del creciente interés por el transporte de carga ferroviario a expensas de las vías marítimas entre Europa y China. Un tren de carga tarda unos quince días en llegar desde la República Checa al país asiático, según indicó el experto de la Escuela Superior Técnica de Praga, Michal Drábek.

“El transporte en tren sale dos o tres veces más caro que una nave, pero también es aproximadamente dos veces más rápido. Así que para muchos productos con mayor valor añadido, o si se produce un corte de abastecimiento inesperado y de repente el tiempo es dinero, este tipo de transporte resulta muy interesante para los fabricantes”, dijo.

Se espera que en 2020, hasta unos 5.000 trenes de carga abiertos unan China con Europa, sin contar los enlaces particulares.

Trenes de carga privados enlazaban Chequia con China ya en el pasado, pero por primera vez estos dos países estarán unidos por una línea regular y abierta entre la ciudad de Yiwu y la terminal situada en Praga, lo que simplificará notablemente el traslado de la mercancía.

“Gracias a ello cambia una cosa importante: hasta ahora recogíamos los contenedores que venían de China en los terminales ferroviarios en Polonia o Alemania y los trasladábamos en remolques a la República Checa. Este es el primer tren directo que llega hasta una terminal checa”, resaltó Ondřej Jašek, de una agencia de transportes.

Gracias a la línea directa se reducen el plazo de entrega y los costes de transporte. El tren de carga viajará regularmente solo de China a Chequia, en el sentido opuesto será despachado solo de manera irregular, ya que se dirige más mercancía del país asiático a Europa.

Chequia se suma así al creciente número de trenes que unen China con el Viejo Continente. Trenes de carga chinos directos llegan también a las ciudades de Londres, Hamburgo y Madrid, entre muchas otras.

“Unos quince trenes por semana vienen de China a Europa. Mientras que de aquí a Asia parten semanalmente unos diez trenes regulares o abiertos que aceptan pedidos de cualquier cliente o empresa. Se calcula que el año pasado unos 1.500 trenes, cada uno con unos 44 contenedores, circularon entre China y Europa. Este año su número se duplicará”, señala Jašek.

Aunque el transporte ferroviario es más rápido que el marítimo y más barato que el aéreo, también tiene sus inconvenientes: Rusia, Bielorrusia y Kazajstán tienen un ancho de vías diferente, así que el tránsito por estos países requiere al menos dos transbordos de los contenedores en las fronteras.