Chequia recuerda aniversario de muerte de su primer presidente

Hace 81 años, el 14 de septiembre de 1937 falleció Tomáš Garrigue Masaryk, primer presidente de la República Checoslovaca independiente.

Tomáš Garrigue Masaryk, foto: free domainTomáš Garrigue Masaryk, foto: free domain Este año del centenario de la República Checoslovaca independiente está vinculado estrechamente con Tomáš Garrigue Masaryk, político que tuvo grandes méritos por ese importante hito en la historia nacional, y primer presidente del nuevo país independiente. Masaryk es símbolo también del florecimiento de Checoslovaquia durante la llamada Primera República en los años 20 del siglo XX.

La mayoría de los checos adoraban a su ‘Presidente Libertador’, o ‘Papá Masaryk’, como le llamaban. Entre el pueblo se le consideraba un abuelo bondadoso y esa imagen la tiene asimismo en los retratos que le fueron hechos, sostiene Barbora Bednářová Šafránková, directora del Museo Masaryk de la localidad de Lány.

”Masaryk solía ser retratado con frecuencia como un viejito del pueblo, bueno y bondadoso. En mi opinión sin embargo, Masaryk tenía una fuerte personalidad. Tenía que ser bastante duro tanto consigo mismo como con las personas que lo rodeaban para llegar a materializar los ideales democráticos. Fue una persona muy inteligente, culta y también compasiva, pero a la vez con carácter fuerte, que si estaba convencida de su verdad, era capaz de defenderla hasta el final”.

Tomáš Garrigue Masaryk fue electo presidente de Checoslovaquia cuatro veces en total. La última vez fue en mayo de 1934. Entonces Masaryk estaba ya bastante enfermo y, según lo testimonian las grabaciones de la época, le costó presentar el juramento presidencial ante la Asamblea Nacional.

En diciembre de 1935 Tomáš Garrigue Masaryk abandonó la presidencia, por motivos de salud, reemplazándolo en el cargo Edvard Beneš. Nueve meses después Masaryk falleció de neumonía en el Palacio presidencial de Lány. Su funeral se efectuó el 21 de septiembre de 1937 con la asistencia de miles de personas y duró más de nueve horas. Los restos mortales de Masaryk fueron depositados en el cementerio de la localidad de Lány, donde yacen hasta el presente.