Chequia protestará ante las autoridades chinas por la condena al disidente Liu Xiaobo

08-01-2010

El primer ministro Jan Fischer se sumó a las quejas oficiales que en todo el mundo ha provocado la condena en China a 11 años de cárcel al disidente Liu Xiaobo. También el ex presidente Václav Havel, junto a otros antiguos disidentes checos, entregó una carta de protesta en la embajada del país asiático en Praga.

Liu XiaoboLiu Xiaobo El pasado 25 de diciembre Liu Xiaobo recibió la condena más dura de los últimos años a un disidente en China. Inspirada por la Carta 77, que en su día publicaran los disidentes checoslovacos, Liu fue uno de los redactores de la Carta 08 que vio la luz hace dos años en vísperas del 60 aniversario de la Declaración de los Derechos Humanos. Las reformas democráticas que en ella se pedían, junto a otros artículos críticos con el Partido Comunista Chino publicados en Internet, fueron considerados por un tribunal de Beijing como una “incitación a la subversión del poder del Estado”.

Ante la condena a 11 años de prisión, el primer ministro, Jan Fischer, quiere expresar la protesta del Gobierno checo a las autoridades chinas en la República Checa, tal y como anunció.

Jan Fischer, foto: ČTKJan Fischer, foto: ČTK “He seguido con cierto pesar los acontecimientos tras el juicio al conocido disidente chino Liu Xiaobo que ha recibido una condena tan severa solo por expresar su opinión. En consecuencia he pedido al viceprimer ministro, Jan Kohout, que no solo trate el tema internamente sino que, sobre todo, le comunique nuestra postura a la embajadora china en Praga”.

También 50 de los firmantes de la Carta 77, coincidiendo con el 33 aniversario de su publicación, quisieron entregar una carta abierta de protesta en la embajada china. El ex presidente Václav Havel, que lideraba el grupo en el que también se encontraban otros conocidos activistas de la época como el obispo Václav Malý, o el ex primer ministro Petr Pithart, considera un deber moral de los checos alzar la voz contra la injusticia.

Václav Havel, foto: ČTKVáclav Havel, foto: ČTK “La solidaridad internacional tuvo una gran importancia para nosotros en aquel entonces por muchas razones. Precisamente por eso, nosotros que vivimos aquello y disfrutamos de aquella solidaridad, tenemos mayor responsabilidad ahora para apoyar a quienes no pueden expresar su deseo de libertad. Tenemos que hacerlo nosotros”, dijo Havel.

Finalmente la carta hubo de ser depositada en el buzón de la embajada, al no querer ésta abrir sus puertas al grupo para recibir el escrito.

08-01-2010