Cae el Gobierno checo

Cayó el Gobierno Checo. El primer ministro Petr Nečas anunció el domingo por la noche que este lunes presentará su dimisión al presidente de la República. Los Tribunales dictaron prisión preventiva para la jefa de su Gabinete, Jana Nagyová, y siete personas más por sospechas de abuso de poder y corrupción. Nečas desea que continúe la actual coalición gubernamental, mientras que la oposición pide elecciones anticipadas.

Petr Nečas, foto: ČTKPetr Nečas, foto: ČTK Cuatro días después del estallido del mayor escándalo de corrupción que salpicó al jefe del Gobierno, Petr Nečas reconoció ante las cámaras de televisión su responsabilidad política por lo ocurrido y anunció que dimitía a su cargo.

“Quiero todo lo mejor para el Partido Cívico Democrático y para la República Checa. Quiero que en la búsqueda de una solución se nomine a un nuevo primer ministro salido de las filas de mi formación, para que en coalición con nuestros aliados continúe gobernando hasta la celebración de los comicios regulares el próximo año”.

Con el agua hasta el cuello

A pesar de estar con el agua hasta el cuello, Nečas y la cúpula del Partido Cívico Democrático insisten en que la actual coalición oficialista debe continuar gobernando hasta la celebración de las elecciones regulares de 2014.

TOP 09, de izquierda: Petr Gazdík, Miroslav Kalousek y Karel Schwarzenberg, foto: ČTKTOP 09, de izquierda: Petr Gazdík, Miroslav Kalousek y Karel Schwarzenberg, foto: ČTK El partido TOP 09 el aliado más fuerte y LIDEM, la formación menor, se muestran anuentes ante tal eventualidad. Karel Schwarzenberg, líder de TOP 09 dio a entender que dependerá mucho del candidato que propongan sus socios.

“La propuesta debe partir del Partido Cívico Democrático, una vez conocido el candidato analizaremos las posibilidades. Espero que propongan a una persona aceptable para todos, creo que no se trata de una tarea tan difícil”.

Para mantenerse en el poder la coalición necesita del respaldo de 101 diputados de un total de 200, tal como explicara el saliente primer ministro Nečas.

“Tenemos que reunir el número necesario de votos en el Parlamento, para que el nuevo Gobierno obtenga la confianza de la Cámara Baja. Debemos contar también con el respaldo del presidente de la República que es el encargado de nombrar al jefe del Ejecutivo”.

La oposición exige elecciones anticipadas

Por su parte, el opositor Partido Socialdemócrata y los comunistas prefieren la celebración de elecciones anticipadas, tal como indicara reiteradamente por ejemplo, el vicepresidente de la Socialdemocracia, Michal Hašek.

De izquierda: Michal Hašek, Lubomír Zaorálek y Bohuslav Sobotka, foto: ČTKDe izquierda: Michal Hašek, Lubomír Zaorálek y Bohuslav Sobotka, foto: ČTK “La Socialdemocracia ha repetido en numerosas ocasiones que irá a las negociaciones políticas en el Parlamento y con el presidente de la República con la convicción de que es innecesario mantener a la coalición de Gobierno. La solución más limpia es la celebración de nuevas elecciones”.

Los comunistas no estaban muy a favor que digamos de la convocatoria de una moción de censura para el Gobierno, tal y como lo pedía la socialdemocracia. El máximo representante de los comunistas Vojtěch Filip subrayó que en vista de la gravedad de los acontecimientos la única solución aceptable era precisamente la dimisión de Nečas.

“Con la dimisión del primer ministro cae el Gobierno, por lo que la formación del nuevo Ejecutivo no depende de los deseos del jefe del Gabinete saliente. El presidente de la República decidirá sobre el futuro Gobierno o la eventual celebración de elecciones anticipadas”.

El apoyo de la Cámara de diputados

LIDEM, Karolina Peake, foto: Filip JandourekLIDEM, Karolina Peake, foto: Filip Jandourek Las agrupaciones del oficialismo, el Partido Cívico Democrático, TOP 09 y LIDEM, pueden reunir juntos los votos de 100 parlamentarios, pero para llegar a buen puerto sus intenciones necesitan como mínimo la mitad más uno de los 200 miembros de la Cámara Baja.

El voto que les falta está en las filas de los diputados independientes, pero en caso de no conseguirlo las elecciones anticipadas se les vendrán encima. En varias oportunidades el Gobierno se salvó por un pelo, y el Partido Cívico Democrático al igual que entonces tratará de convencer a un legislador sin color político sobre la importancia de salvar a la coalición de turno.

La decisión presidencial

Miloš Zeman, foto: Filip JandourekMiloš Zeman, foto: Filip Jandourek De acuerdo con las leyes checas corresponde al presidente de la República, actualmente a Miloš Zeman, determinar a quién pedirá la formación del nuevo Gobierno, siempre y cuando demuestre el respectivo apoyo de la Cámara de diputados.

Desde su llegada al poder hace 100 días atrás, el mandatario criticó en más de una oportunidad al primer ministro y a su Gabinete y se interesó por los instrumentos constitucionales que le permiten cesar al jefe del Gobierno.

El jefe de la Oficina presidencial, Vratislav Mynář, dijo en declaraciones al diario Mladá Fronta Dnes, que no se puede descarta la posibilidad de que el presidente pida la formación del nuevo Gobierno al candidato propuesto por el Partido Cívico Democrático.

Pero permanecen en juego tanto la creación de un Gobierno tecnócrata, la disolución de la Cámara Baja o la convocatoria de elecciones anticipadas.

Jana Nagyová, el poder detrás del trono

Jana Nagyová, foto: ČTKJana Nagyová, foto: ČTK La jefa del Gabinete del primer ministro, Jana Nagyová, fue su mano derecha, la persona de mayor confianza, pero su infinita fidelidad acabó con Nečas y su Gobierno.

La investigación de un caso de corrupción condujo a la Policía hasta la persona más próxima del jefe del Ejecutivo. El Tribunal de la ciudad de Olomouc dictó prisión preventiva para Jana Nagyová por sospechas de abuso de poder y corrupción.

De acuerdo con informaciones facilitadas por las autoridades Nagyová reconoció que utilizó al Servicio de Inteligencia Militar para espiar a tres personas entre ellas a la esposa del primer ministro.

De izquierda: Robert Šlachta e Ivo Ištvan, foto: ČTKDe izquierda: Robert Šlachta e Ivo Ištvan, foto: ČTK Contra Nagyová penden múltiples cargos ya que es sospechosa de dar y recibir sobornos. Se le vincula también con los llamados ‘diputados rebeldes’, Petr Tluchoř, Ivan Fuksa y Marek Šnajdr, que abandonaron sus mandatos a cambio de lucrativos puestos en empresas con participación económica del Estado.

El trío terminó en prisión preventiva, al igual que el antiguo jefe del Servicio de Inteligencia Militar, Ondřej Páleník, el antiguo vice ministro de Agricultura Roman Boček y un oficial del espionaje militar.

El Fiscal Ivo Ištván no descarta la posibilidad de reabrir antiguos casos inclusos de corrupción. Esto puede sacar a la luz los vínculos entre los llamados ‘padrinos’, empresarios privados corruptos, y las altas esferas políticas.