Los ríos han empezado a descender

06-01-2003

El fin de semana pasado, la República Checa fue afectada otra vez por fuertes inundaciones. El sábado incluso existía el peligro de que pudieran repetirse las catastróficas riadas de agosto. Todo lo resolvió el tiempo: gracias al brusco enfriamiento, la nieve dejó de derretirse y el agua afluente se congeló.

Inundaciones en la aldea de Vestec, Foto: CTKInundaciones en la aldea de Vestec, Foto: CTK Los bomberos tuvieron que evacuar los 220 vecinos de la aldea de Vestec, Bohemia Central, que fue rodeada por el agua. Hoy día la mayoría de ellos han vuelto a sus hogares.

Por otra parte, la situación sigue siendo grave en la ciudad de Ústí nad Labem, Bohemia del Norte. El agua inundó los sótanos de las casas y podría afectar también las redes de distribución de electricidad. La situación actual la describe el alcalde de esa ciudad, Petr Gandalovic.

"Los dos mayores cruces de la ciudad están inundadas, así que hay desvíos de tráfico, pero de momento el transporte público sigue funcionando".

Inundaciones en la ciudad de Usti nad Labem, Foto: CTKInundaciones en la ciudad de Usti nad Labem, Foto: CTK El río Mze inundó las viviendas en los alrededores de la represa Hracholusky. Ésta, no obstante, salvó ante las riadas a la ciudad de Plzen donde las pérdidas habrían sido mucho mayores. La catástrofe vuelve a despertar una ola de solidaridad entre la gente, según señala una mujer afectada por las riadas.

"Si no existieran los voluntarios, seguro que ya me habría desplomado. He descubierto que en el mundo no viven solamente egoístas que, con las manos cruzadas, siguen el sufrimiento de los otros. Hay gente que viene espontáneamente y ofrece ayuda".

Debido a las lluvias torrenciales, una viña se derrumbó en la región de Most. La avalancha de tierra se paró a unos 50 metros de las viviendas. El viñero, Ivan Vána, explica que se debió al mal estado del viñedo.

"Habían capas de tierra poco homogéneas. Y el mayor error se hallaba en que fue una pendiente muy inclinada encima de la cual fue construido un piso más, que hizo subir el agua subterránea".

Los ríos no deberían crecer en los próximos días, ya que los meteorólogos prevén heladas de hasta 16 grados centígrados bajo cero.

06-01-2003