Karel Vlach, el mago del swing y el jazz

05-11-2016

Karel Vlach fue una de las personalidades más influyentes del jazz y de la música bailable de Checoslovaquia. Este año se cumplieron 30 años de su muerte y 105 de su nacimiento. Con tal motivo fue lanzado al mercado un recopilatorio con 350 canciones y melodías de los primeros 10 años de existencia su orquesta, de 1939 a 1949, que llenaron 14 discos compactos.

Karel Vlach, foto: Archivo de ČRoKarel Vlach, foto: Archivo de ČRo Karel Vlach se dio a conocer en los años 30 del siglo pasado como integrante de la banda Blue Boys y posteriormente con una agrupación propia que bautizó como los Charles Happy Boys.

No obstante, en 1939 debutó con la Orquesta de Karel Vlach que se convirtió en su marca registrada. Su arreglista estrella fue el trompetista Fritz Weiss gran admirador de Benny Goodman.

Pero antes de llegar a ese punto que lo llevó a la fama nacional e internacional, Karel Vlach vivió momentos muy difíciles. Desde temprana edad se vio hechizado por la música. Aprendió a tocar violín y saxofón, sin embargo antes de que la música se convirtiera en su gran pasión trabajó como dependiente en una tienda y en empresas delicadas a la peletería.

Foto: Tomáš PadevětFoto: Tomáš Padevět Finalizada la Segunda Guerra Mundial, que acabó con la vida de grandes músicos a lo largo y ancho del Viejo Continente, Vlach devoró con cuerpo y alma la música de las bandas de los soldados norteamericanos que participaron en la liberación de la ciudad de Pilsen, al final de la conflagración.

Con el tiempo se hizo de una colección de discos con la música de las grandes orquestas. Estudió cientos de canciones y melodías que le sirvieron de inspiración para darle un sello propio a su música e interpretaciones,

Además del swing, jazz y música más popular, de baile, la orquesta de Vlach estuvo muy vinculada con el teatro, ya fuera el Teatro ABC, donde trabajó con Jan Werich, una de las leyendas nacionales, o bien en el Teatro Musical Karlín de Praga.

Además de director, Karel Vlach fue un gran maestro, que con calma y paciencia formó a muchos músicos. Su orquesta funcionaba como maquinaria de relojería, con excelentes resultados que pronto la convirtieron en una de las más famosas del país.

La orquesta de Karel Vlach, foto: J. Heller / Archivo de PopmuseumLa orquesta de Karel Vlach, foto: J. Heller / Archivo de Popmuseum Eso sirvió para que otras bandas contrataran a sus músicos. Cuando un músico decía que tocaba o que había tocado con Vlach eso era sello de garantía. Varios de sus músicos se pasaron, por ejemplo, a la orquesta de la Radiodifusión Checa en boga entre los años 50 y 60.

Una situación similar se repitió en los años 70 con la creación de la orquesta de la TV Checoslovaca. Las filas de la banda de Vlach se debilitaron, pero él siempre se mantuvo sereno. Volvió a formar a nuevos músicos y continuó sus proyectos.

Muchos de los que cantaban en la Orquesta de Karel Vlach se volvieron tan famosos que optaron por carreras en solitario o fundaron bandas más pequeñas que con el tiempo volvieron como invitados en festivales y conciertos.

La música de Karel Vlach, fiel al swing y al jazz, sirvió de base para muchos compositores de la posterior música popular checoslovaca. A pesar de los cambios de tendencias, Vlach no se dio por vencido y siguió adelante con su proyecto y logró mantenerse durante mucho tiempo, navegando entre el rock, al música electrónica y otros estilos.

Hasta la fecha muchos músicos sostienen que Karel Vlach, además de maestro, es un ejemplo a seguir por sus cualidades como director de orquesta, administrador tanto en los aspectos artísticos como en lo humano.

05-11-2016