František Ignác Tůma, autor apreciado de música sacra barroca

30-03-2013

Hola amigos, bienvenidos a una nueva edición del programa sabatino de Radio Praga, dedicado a la música clásica y de jazz checa. En esta ocasión les daremos a conocer la obra de František Ignác Tůma, representante del barroco tardío checo.

František Ignác TůmaFrantišek Ignác Tůma František Ignác Tůma nació en 1704 en la ciudad de Kostelec nad Orlicí, en Bohemia Oriental, en la familia de un organista local. Su padre le enseñó las bases de la música y posteriormente el joven František Ignác estudió filosofía en un seminario jesuita, en Praga. Al mismo tiempo, actuaba como tenor solista en un coro en la iglesia de San Jacobo, en Praga, bajo la dirección del destacado compositor y pedagogo musical, Bohuslav Matěj Černohorský.

En la formación del estilo musical de Tůma influyeron en gran medida también sus estudios del contrapunto con el famoso compositor y pedagogo austriaco Johann Joseph Fux.

Desde 1731, Tůma trabajó como compositor y director de orquesta de la corte del canciller checo, el conde Kinský. František Ferdinand Kinský quería mucho al joven músico. Fue padrino de sus tres hijos y en 1734 lo recomendó al puesto de jefe de orquesta de la Catedral de San Vito, en Praga. Sin embargo, esa recomendación llegó demasiado tarde a Praga, por lo que Tůma se quedó trabajando para el conde Kinský hasta la muerte de éste en 1741.

Más tarde, a raíz de haber ganado un concurso, František Ignác Tůma fue nombrado compositor y director musical de la emperatriz Isabel Cristina de Brunswick, viuda del emperador Carlos VI. En su corte Tůma formó una banda musical, integrada por excelentes instrumentistas y cantantes. De esta manera pudo componer para un conjunto de cámara de alto nivel profesional.

La sucesora de la emperatriz Isabel, su hija María Teresa, que posteriormente alcanzaría gran fama en toda Europa, le tenía a Tůma un gran aprecio y respeto. Al músico le pidió que le compusiera una cantata Stabat Mater. De esta manera surgió una obra excepcional y conmovedora que da testimonio de la sensibilidad de Tůma para el canto.

Tůma tenía tiempo suficiente para componer, debido a que disponía de recursos financieros suficientes. Fue también un apreciado profesor de composición musical e intérprete de viola de gamba. No obstante, la mayor fama Tůma la conquistó como autor de la música sacra. Compuso por ejemplo 65 misas. Una de ellas es ‘La Misa en Do Mayor’.

Un momento interesante en la vida privada de Tůma fue el año 1768. Entonces abandonó a su esposa sin haberse divorciado de ella y decidió prestar juramento para entrar en una orden religiosa. El resto de su vida, František Ignác Tůma vivió en un monasterio en Geras, Austria, siendo miembro de la Orden de los Premonstratenses. Allí, bajo la influencia del contacto cotidiano con la música y el canto en el monasterio, Tůma maduró como compositor.

František Ignác Tůma es autor principalmente de música sacra, lo que testimonian sus 65 misas, 25 motetes, 29 vísperas y salmos, 5 Stabat Mater, etc., etc. Dicho sea de paso, está confirmado que sus composiciones sacras las apreciaban entre otros también renombrados músicos como Haydn y Mozart. Del total de 224 composiciones de Tůma que se han conservado hasta el presente, sólo 48 son instrumentales.

Otra de las composiciones instrumentales de František Ignác Tůma es la ‘Sinfonía en re mayor’. František Ignác Tůma es autor igualmente de las llamadas sonatas religiosas, que componía para los coros en las iglesias, para ser interpretadas durante la misma como música instrumental.

Entre las composiciones sacras de František Ignác Tůma que suelen ser interpretadas con mayor frecuencia en las salas de conciertos, junto a su ‘Stabat mater’ figura su ‘Salmo Responsorial de la Semana Santa’. El Salmo responsorial es una forma de meditación colectiva, una oración que en parte es recitada y en parte es cantada por los fieles, el coro. Esta forma suele ser utilizada en la liturgia, especialmente durante la misa en Semana Santa.

30-03-2013