Antonín Rejcha, el ‘padre del quinteto de viento’

20-06-2015

Esta vez les hablaremos en este espacio del compositor y músico checo, Antonín Rejcha, considerado una de las personalidades más interesantes de la historia musical checa y también mundial, de las postrimerías del siglo XVIII. Rejcha se inscribió en ella por su excelente dominio de los instrumentos de viento, así como teórico musical, compositor y pedagogo.

Antonín Rejcha, foto: Wikipedia CC BY-SA 3.0Antonín Rejcha, foto: Wikipedia CC BY-SA 3.0 Los antepasados de Antonín Rejcha provenían del pueblo de Chudenice, cerca de la ciudad de Klatovy, en Bohemia del Sur. Era una antigua familia de labradores que trabajaban para los nobles Černín. Los miembros de la familia eran muy laboriosos y lograron salir paulatinamente de la servidumbre y llegar algunos hasta la jerarquía de burgrave. Además, tenían talento musical que supieron aprovechar.

Antonín Rejcha nació en febrero de 1770 en Praga, ciudad a la que su padre, el panadero Šimon Rejcha, se mudó con su familia a mediados del siglo XVIII, tras ser liberado por el conde Černín de sus servicios. Gracias a su talento y amor por la música, Šimon consiguió trabajar como maestro de orquesta y flautista en un local nocturno de Praga. Sin embargo, a poco tiempo de nacer Antonín, su padre Šimon falleció. A su hijo le dejó en herencia el don musical.

El joven Antonín abandona Praga y busca refugio en la casa de su tío en Alemania

A sus nueve años de edad, Antonín cantaba en el coro de la orden religiosa checa de los Cruzados de la Estrella Roja y el mundo de la música le atraía cada vez más. Pero estar en casa se le hacía muy difícil. Su madre se casó de nuevo y su padrastro lo maltrataba. Huyó por ello de casa y se fue al territorio de la actual Alemania a vivir a la casa de su tío Josef Rejcha, reconocido compositor y violonchelista de la orquesta del conde Oettingen-Wallerstein. Una sola vez regresó después Antonín a Praga. Fue en 1806, cuando se encontró también por última vez con su madre.

Foto: SupraphonFoto: Supraphon El tío Josef adoptó a Antonín y le enseñó a tocar instrumentos de viento, violín e instrumentos de teclado. En 1785 Josef Rejcha fue a trabajar a Bonn para el elector palatino local y llevó consigo a Antonín, quien comenzó a tocar violín y flauta en la orquesta de su tío. En esa ciudad el joven músico checo conoció a Ludwig van Beethoven, de quien se hizo amigo y también a Joseph Hayden, quien más tarde fuera su profesor. Antonín comenzó a estudiar música, matemáticas y filosofía y a componer. En Bonn fueron estrenadas la Sinfonía para Orquesta de Antonín Rejcha y su Escena Italiana. Entonces su autor tenía 17 años de edad.

Antonín busca la suerte en Hamburgo

En 1794 Antonín Rejcha abandonó Bonn, ocupado entonces por las tropas francesas de Napoleón Bonaparte, y se fue a vivir a Hamburgo, donde continuó estudiando. Para sustentarse, enseñaba música. En 1801 se trasladó a Viena donde estudió composición con Antonio Salieri, entre otros. Como consultante de sus obras musicales Antonín escogió a Joseph Hayden. A él le dedicó en 1805 una de sus mejores composiciones, las Treinta y seis fugas para piano.

Los críticos musicales afirman que lo más curioso en la música de Rejcha es que se nota en ella la influencia que tuvieron en su autor los estudios de filosofía y matemáticas.

En París es donde Rejcha decide quedarse para siempre

En 1808 Rejcha se radicó definitivamente en París. Mientras que sus óperas no tuvieron allí una buena acogida, sus composiciones para instrumentos de viento, en especial aquellas para quintetos de viento, le trajeron gran fama y el apodo de ‘padre del quinteto de viento’.

La tumba de Antonín Rejcha, el cementerio Père Lachaise en París, foto: Louis Fernández García, CC BY-SA 2.1 ESLa tumba de Antonín Rejcha, el cementerio Père Lachaise en París, foto: Louis Fernández García, CC BY-SA 2.1 ES En Francia Antonín Rejcha publicó asimismo varias obras sobre teoría musical que han sido bien recibidas por la crítica y los estudiosos. Diez años después de su llegada a París, al músico checo le fue ofrecido el cargo de profesor del Conservatorio local y Antonín Rejcha decidió adoptar la ciudadanía francesa. En el año 1831 fue nombrado caballero de la Legión de Honor por sus méritos musicales y electo miembro de la Academia Francesa.

Entre los alumnos de Rejcha figuraron por ejemplo, Hector Berlioz, César Franck y Franz Liszt. Sus trabajos de teoría musical influyeron en la obra de Robert Schumann, Federico Smetana y Giacomo Meyerbeer.

Antonín Rejcha falleció en París el 28 de mayo de 1836 a la edad de 66 años, dejando un apreciable legado musical. Éste está formado por 12 óperas, 5 grandes sinfonías, 10 composiciones vocales con acompañamiento orquestal y un sinnúmero de oberturas y composiciones de cámara y para piano. Y en especial también por unas 24 composiciones para quinteto de instrumentos de viento que le trajeron gran fama.

20-06-2015