Transporte público versus automóvil

24-03-2006

El habitante de una ciudad grande como Praga, tiene dos opciones para desplazarse a largas distancias. Si excluye previamente la de ir andando, las dos son ir en coche o tomar un medio de transporte urbano. Cada una tiene su ventajas y desventajas. En esta edición de "A toda marcha" conversaremos sobre este tema con Petra y Jaroslav, dos ciudadanos de la capital.

¿Petra, qué medio de transporte es más ventajoso en la ciudad?

"Para viajar en la capital, prefiero el transporte público al coche, ya que los medios vienen cada cuatro minutos y en media hora estoy en la parte opuesta de la ciudad. La misma distancia en coche tarda dos veces más, a no ser a primeras horas del día. Además se tarda mucho en encontrar un sitio para aparcar".

Jaroslav comparte la opinión de Petra de que el transporte urbano resulta mejor para un desplazamiento rápido:

"En la ciudad optaría sin duda por el transporte urbano, especialmente en los días laborales, ya que no me vería obligado a estar tanto tiempo en el coche respirando el humo de otros vehículos. Por otro lado, el coche es más cómodo, y también es más adecuado para transportar una carga grande".

Dice Jaroslav, añadiendo que en los transportes urbanos uno no debe estar, como en el coche, atento a lo que ocurre a su alrededor.

¿Qué es lo que no te gusta de los medios de transporte urbano?

"Los pasajeros muestran muchas veces una gran falta de respeto, al ser capaces de pisarte, empujarte e incluso derribarte y ensuciarte. Muchos de ellos no cuidan de su higiene personal, así que hay que tener aguante al estar cerca de ellos".

A Petra tampoco le gustan los vagones llenos de gente, pero por un motivo diferente:

"No me gusta cuando el metro está lleno de gente y no puedo sentarme a leer la prensa, cosa que no puedo hacer luego durante todo el día".

Sin embargo, Petra también ve cosas positivas en los medios de transporte:

"Me gusta el tramo del viaje entre mi casa y la parada del autobús, puedo dar un paseíto por el parque, por la mañana me refresca bajar o subir las escaleras del metro. Ir en coche exige más responsabilidad y uno no descansa nada".

Lo que se discute mucho es el precio del transporte público con la consiguiente costumbre de los praguenses de no pagar los billetes. Cada uno de los dos entrevistados tiene una opinión diferente.

"El no pagar por el transporte es cosa de cada uno y, además, es un castigo justo para la empresa de Transportes Públicos de Praga, que no se merece tanto dinero. El precio del transporte público es desorbitado y de lejos sobrepasa los gastos. Los ingresos, además, sirven más para pagar a una cuadrilla de empleados que para invertir en mejorar los medios de transporte".

"Sería óptimo que los billetes de los transportes fuesen la mitad más baratos. Pero es verdad que la gente siempre se queja de los precios elevados, considerando además que, en total, el transporte urbano no es tan caro".

Cada una de las opciones, el transporte público y el coche, tiene sus defectos. Además, la situación del tráfico en la capital checa no es favorable para ninguna.

¿Qué harían para mejorar la situación actual del tráfico en Praga?

"No dejaría entrar a tantos coches en la ciudad. Facilitaría el paso sólo a los coches de abastecimiento y de emergencia. Puede sonar un poco restrictivo, pero creo que el número de coches en la ciudad debería ser limitado".

"En cuanto a los coches, la mejora salta a la vista. Hay que crear una infraestructura y circunvalación adecuadas, eliminando el tráfico de coches en el centro de la ciudad. Respecto al transporte público, me gustaría que haya una mayor frecuencia y densidad de medios de transporte, y más comodidad para los pasajeros".

En "A toda marcha" conversamos con Petra y Jaroslav sobre el transporte público en Praga. Y cuáles son sus experiencias al respecto, amigos?

24-03-2006