¿Son los checos reacios a donar?

20-11-2009

Numerosos estudios demuestran que las donaciones de sangre y de órganos en la República Checa son pocas. En el año 2008 las donaciones de órganos disminuyeron un 30 por ciento y las de sangre no son suficientes para abastecer a los necesitados. Todas las iniciativas son pocas para animar a la gente a que se convierta en donante.

En la República Checa actualmente hay registrados unos 280.000 donantes de sangre. Según los parámetros recomendados por la Organización Mundial de la Salud harían falta al menos unos 500.000. Además, el año pasado el número de donantes aumentó en 50.000 pero sólo 20.000 de ellos donó su sangre a los hospitales, los demás lo hicieron a bancos de sangre privados. Hoy día se rechaza a más y más donantes por pertenecer a grupos de alto riesgo o porque debido a sus viajes se han visto expuestos a enfermedades o parásitos. A Kateřina Hallova de Praga, por ejemplo, le gustaría donar pero no puede.

“Me gustaría donar, por supuesto, porque sé que es importante. Sin embargo hay un pequeño problema: se tienen muy en cuenta los parámetros de salud. Si tienes algún problema de salud no puedes donar. Yo tengo problemas con la tiroides, y eso me podría impedir donar. Y también hay una limitación por peso. Si pesas menos de 50 kilos, y yo estoy en la frontera, no se recomienda donar.”

En la República Checa hubo hasta una campaña en la que se ofrecieron litros de cerveza para promover las donaciones de sangre. Esto revela la escasez de donaciones en algunos períodos. Petr Cibulka de 24 años apunta que todo el mundo apto debería donar.

“En cualquier caso, la donación de sangre es algo bueno y cada uno debería donar si está sano y cumple los requisitos. Creo que en Chequia se hace poca propaganda sobre el tema y debería institucionalizarse de alguna manera, que se vaya a los lugares de trabajo, por ejemplo, y se intente obtener la donación de la gente que hay allí, en lugar de esperar que los donantes acudan por sí mismos. Y por supuesto hacer publicidad, invertir recursos en atraer a la gente, convencerlos de que hagan una buena acción.”

En cuanto a la donación de órganos, el adelanto de las técnicas médicas y el aumento de tiempo de vida de las persona ha hecho que aumenten la cantidad de intervenciones quirúrgicas. En la República Checa el número de transplantes es de unos 500 al año. Y la normativa aquí es distinta a la de otros países. Toda persona muerta se convierte en donante de órganos a no ser que haya expresado en vida lo contrario. Pero hay muchas personas que desconocen eso. Muchos checos sí donarían, pero aseguran que les falta información. Lo explica Kateřina Hallova.

“Estoy de acuerdo con donar órganos, porque nunca se sabe. Solo que aquí no se hace mucha publicidad sobre el tema. Creo que en España por ejemplo, los médicos llaman la atención sobre el problema y uno se entera de que es él mismo el que tiene que darse de alta como donante de órganos. Aquí no se sabe mucho cómo funciona, pero si tuviera la posibilidad seguro que firmaría.”

Las estadísticas muestran que al menos doce europeos mueren cada día esperando un transplante. Aún así no a todos les gustaría donar sus órganos. Un ejemplo, Petr Cibulka.

“En cuanto a donación de órganos, yo personalmente no donaría los míos. El motivo es que yo me aprecio mucho, aprecio mi cuerpo, pero tenemos muchos motoristas que desde luego no aprecian para nada ni sus vidas ni sus órganos, y arriesgan su vida en las carreteras. Y mueren muchos de ellos. La verdad, yo haría una ley para que toda esta gente que se arriesga así tuviera que donar sus órganos en caso de accidente mortal, así se aprovecharían para una buena causa.”

La escasez de órganos y sangre es uno de los aspectos que suscita más preocupación a la Comisión Europea. La Unión Europea tiene previsto desarrollar hasta el año 2015 un Plan de Acción para fomentar la cooperación entre los estados miembros en materia de donación y trasplantes con el fin de combatir la escasez, sobre todo, de órganos.

20-11-2009