Jan Zizka - príncipe de los husitas

En la presente edición de "Legados del pasado" centramos nuestra atención en la persona de Jan Zizka, comandante militar de las huestes husitas. Zizka pasó toda su vida en campos de batalla junto a su ejército sin conocer la derrota.

Jan Zizka (retrato de Karel Svolinsky)Jan Zizka (retrato de Karel Svolinsky) Los historiadores no disponen de muchos materiales sobre las mocedades de Jan Zizka ni de la fecha exacta de su nacimiento. Se supone que nació en los años 60 del siglo XIV. Su padre era un hidalgo de Trocnov, una aldea en Bohemia del Sur, por eso el nombre original del futuro comandante husita fue Jan de Trocnov. Su apodo - Zizka - viene del checo antiguo y significa "el pelirrojo". Ya de pequeño perdió en una reyerta su ojo izquierdo.

Y desde joven se vio involucrado en la guerra permanente entre los hidalgos y la poderosa casa de los nobles de Rozmberk, propietarios de casi toda Bohemia del Sur y adversarios del rey checo. Zizka y sus compañeros emprendían una especie de guerrilla, ya que no podían librar una batalla abierta en el campo.Aquella interminable guerra acabó por arruinar a Zizka, quien tuvo que vender sus bienes. No abandonó, sin embargo, su lucha y se agregó a un grupo de bandoleros que se esforzaba por hacer el máximo daño posible a las tierras de los Rozmberk. Su banda fue al final destrozada, pero a Zizka le fueron perdonados sus hechos por decreto real.

Jan HusJan Hus Jan Zizka también participó en la guerra del rey de Polonia contra la orden de los cruzados alemanes, donde se curtió en la estrategia militar. Después de ayudar a los polacos, Jan Zizka ingresó a los servicios del rey checo, siendo miembro de la guardia real. En Praga adoptó las ideas que pregonaba el maestro Juan Hus, reformador religioso quien criticaba a la Iglesia y sus pastores por abandonar la doctrina de Cristo y entregarse a los vicios mundanos.

Cuando Juan Hus falleció en 1415 en la hoguera condenado por herejía, Jan Zizka se reunió con sus seguidores, quienes se pusieron el nombre de husitas en honor de su maestro, y como emblema eligieron un cáliz, símbolo del utraquismo que ellos profesaban. Desde Praga, los husitas se dirigieron a Bohemia del Sur dónde construyeron en el lugar propicio una ciudad a la que le pusieron el nombre de Tabor según el monte bíblico en Israel. En checo significa esa denominación "campamento". Ahora van a escuchar un fragmento del poema sinfónico del mismo nombre "Tábor" compuesto por el famoso compositor checo, Federico Smetana.

Combate de los husitas contra los cruzados (Cáliz de los husitas a la izquierda arriba)Combate de los husitas contra los cruzados (Cáliz de los husitas a la izquierda arriba) El enemigo más poderoso de los husitas fue Segismundo, hermano del rey checo y el emperador romano. Él mandó ejecutar a Juan Hus y aspiraba al trono checo que había quedado libre tras la muerte de su hermano. El reino checo bajo el mando husita, sin embargo, no quería aceptarle. Envió, por ello, cinco cruzadas contra los husitas, pero todas fueron derrotadas. El propio Zizka rechazó el más famoso ataque de los cruzados dirigido a Praga, fortificándose sobre la colina de Vítkov, de donde no le consiguieron barrer las continuas cargas del enemigo.

El tuerto Zizka se quedó ciego durante la conquista de un castillo, cuando le hirió una saeta. Este infortunio, sin embargo, no mermó sus capacidades y el caudillo continuaba luchando contra enemigos del Reino Checo, pero también contra las fuerzas separatistas dentro del movimiento husita. Tal fue el caso de los adamitas, una secta radical de los husitas, que por sus hechos amenazaba los objetivos comunes del movimiento. Por ello, Zizka intervino y destrozó a los renegados eliminando su influencia.

Segismundo de LuxemburgoSegismundo de Luxemburgo Con su ejército emprendió Zizka también una exitosa campaña hasta las tierras magiares, la Hungría actual. Mientras tanto se formó la oposición contra el caudillo ciego en Praga y Zizka se vio obligado a enfrentar el ejército de la capital checa al que derrotó de manera contundente. Aprovechó entonces la falta de un enemigo interior y reunió a las huestes husitas para luchar contra Alberto de Habsburgo, señor de Moravia y yerno de Segismundo. Durante la campaña, no obstante, Jan Zizka a falleció de muerte natural cerca de la ciudad de Pribyslav. Los husitas de su ejército, por lo tanto, se pusieron el nombre de "huérfanos", por haber desaparecido su "padre".

La vida fue dura con Zizka y él, por ello, solía ser duro tanto consigo como con sus enemigos. Pero en su campaña por la causa de las ideas husitas logró comportarse también de manera misericordiosa. En Praga, prohibió a su hueste incendiar la iglesia de Santa Ana a petición de una monja que fue familiar suya. Cerca de la ciudad de Kutná Hora, Bohemia Central, ordenó destruir todo el complejo de un monasterio con excepción de la preciosa iglesia que le gustaba mucho. Sin embargo, uno de sus hombres trepó al tejado de la iglesia, la pegó fuego y luego confesó su hecho pidiendo una recompensa en oro. Zizka le dio lo pedido, mandando derretir una barra de oro y verterlo en la garganta del incendiario.

'Muerte de Jan Zizka' de Josef Manes'Muerte de Jan Zizka' de Josef Manes La genialidad estratégica del caudillo husita consistía en una adaptación inmediata a las circunstancias reinantes. Para triunfar sobre sus enemigos empleaba armas y equipamiento inusuales. Los husitas no eran gente rica, carecían de caballos de guerra y de material suficiente para forjar armaduras y espadas. Como la mayoría de ellos eran artesanos y campesinos, Zizka mandó que se armasen con herramientas y aperos modificados para el combate. Las armas más temibles de los husitas fueron los mayales para el trigo y las hondas de cuero que utilizaban principalmente los más jóvenes. La falta de armadura de metal fue recompensada por mayor agilidad. El caudillo husita no dudó en usar la artillería de entonces, la que comprendía desde grandes cañones llamados bombardas hasta las primeras armas de fuego portátiles.

Para un desplazamiento más rápido de las huestes se utilizaban carrozas, tiradas por caballos, que ante el inminente peligro formaban una muralla provisoria, la que servía de escudo frente a los ataques de la caballería pesada del enemigo. Zizka además sabía aprovechar las condiciones del terreno. En uno de los encuentros más notables, cerca de la aldea de Sudomer en Bohemia del Sur, colocó su pequeño contingente en el terraplén entre dos estanques, estando uno vacío. Los caballeros enemigos en pesadas armaduras que intentaban arremeter a los husitas atravesando el estanque vaciado, se quedaron trabados en el pantano convirtiéndose en una presa fácil para las tropas ligeras de Zizka.


'Quiénes son los combatientes de Dios''Quiénes son los combatientes de Dios' Juntando los elementos de defensa, ataque y artillería, Zizka creó un nuevo tipo de ejército de campo que bajo su mando no conoció derrota y sabía resistir y rechazar a la caballería pesada mucho más numerosa. Los enemigos incluso fueron atemorizados por el cántico de guerra "Quiénes son los combatientes de Dios".

El caudillo husita es uno de los pocos comandantes militares invencibles y demostró su valor en muchos conflictos militares y civiles, luchando codo a codo con sus hombres. Las huestes husitas bajo el mando de Jan Zizka destacaron por su disciplina, la que rayaba en el fanatismo, lo que les permitía triunfar sobre las tropas mercenarias de los cruzados que en la lucha contra los husitas buscaban ante todo el botín.

RobleRoble Por todo el territorio checo se hallan monumentos al gran guerrero, la mayoría en Bohemia del Sur. Se trata tanto de estatuas como de monumentos naturales en el paisaje. La leyenda dice que el caudillo husita fue parido debajo de un roble y por eso le gustaba sentarse bajo su sombra. Por ello, muchos de esos árboles viejos llevan su nombre.Los checos solían sacar astillas de los robles de Zizka, ya que creían que una vez puestas en el mango de sus martillos les ayudarían a forjar mejor el hierro incandescente.

En el lugar de nacimiento del caudillo husita en Trocnov, cerca de la ciudad de Ceské Budejovice, en Bohemia del Sur, se halla el Monumento a Jan Zizka. Al aire libre se puede observar la piedra que representa el legendario roble donde nació Zizka, o los cimientos de su antiguo solar. Una finca cercana alberga un museo con varios hallazgos de la época de Zizka.

El monumento más grande hecho por una persona está en la capital de Praga. Sobre la colina de Vítkov, donde Zizka conquistó la victoria contra el ejército de los cruzados, se alza su estatua ecuestre. Se trata, además, de la más grande obra de este tipo en toda Europa. Fue tallada a mediados del siglo XX, mide nueve metros de altura y para su realización se utlizaron 16 toneladas de bronce. Para rendir homenaje al caudillo ciego, el barrio contiguo a la colina lleva el nombre de Zizkov.