El primer automóvil checo salió a la carretera en 1898

31-07-2004

La producción de automóviles tiene una riquísima tradición en la República Checa. Arranca a finales del siglo 19 con el automóvil Präsident, de la fábrica de Koprivnice y registra una vertiginosa expansión durante la Primera República Checoslovaca, en el período posterior a 1919. A principios del siglo XX, la fábrica de automóviles Laurin y Klement, de Mladá Boleslav, exportaba coches a Japón. Era la antecesora de Skoda, que después de la Segunda Guerra Mundial ocuparía una posición dominante en la industria automovilística checa. De la historia de la industria automovilística checa repescamos para Uds. algunas curiosidades, que les ofrecemos conjuntamente con música de autores checos que se dejaron inspirar por el ritmo de los motores.

En 1898 salió de la fábrica de carrozas y vagones de ferrocarril, en la ciudad de Koprivnice, en Moravia, el primer automóvil fabricado en territorio checo, el Präsident. Recordaba más bien a una carroza con motor, perro desarrollaba una velocidad razonable para aquella época:25 kilómetros por hora.

El Präsident realizó el recorrido de 320 kilómetros entre Koprivnice y Viena en 14 horas y 30 minutos. Fue el primero de la larga serie de excelentes turismos y camiones que más tarde bajo el nombre TATRA conquistarían el mundo.

En 1895, el librero Václav Klement y el mecánico Václav Laurin fundaron en Mladá Boleslav, al norte de Praga, un taller para la fabricación de bicicletas. Poco tiempo después empezaron a producir motos Slavia, de su propia construcción.

En 1905 nació en la fábrica Laurin y Klement el primer automóvil de esta marca:la voiturette tipo A.Y después durante 20 años- hasta producirse la fusión con el consorcio Skoda-, los automóviles checos más exitosos en el mercado llevarían la marca Laurin y Klement.

Después de la incorporación de la marca Laurin y Klement a Skoda, en Mladá Boleslav se formó un gigante de la industria automovilística. Anteriormente, desde 1919, Skoda había fabricado automóviles en Pilsen.

No debemos olvidar que la empresa Laurin y Klement producía también motocicletas. En 1904 la marca disputó la más prestigiosa prueba de motos de aquel entonces, la Copa Gordon-Bennet, en Dourdan, Francia.


En la carrera de 4 veces 54 kilómetros, disputada por caminos llenos de baches y, en algunos tramos, sembrados de clavos por campesinos hostiles a la competición, se dio cita la élite europea de aquel entonces.

A la meta llegaron tres franceses y dos checos. En la segunda posición se clasificó el checo Frantisek Toman, llegando en una máquina que había perdido el sillín al caer el piloto al suelo.

El checo Václav Vondrich llegó quinto a la meta, con el tanque de gasolina roto como consecuencia de una caída.

En la siguiente edición del certámen Frantisek Toman abandonó tras desprenderse el neumático de una de las ruedas de su moto, pero Václav Vondrich ganó la prueba con superioridad, llegando a la meta con nueve minutos de ventaja sobre el segundo clasificado. Vondrich disputó la prueba con un maletín lleno de herramientas y de piezas de repuesto, mereciendo por eso el apodo de "herrero viajante".

Regresemos al mundo de los automóviles. A finales del siglo 19, el inventor checo Frantisek Krizík construyó un automóvil eléctrico, equipado con acumuladores, pero en la historia del automovilismo hubo hasta vehículos a vapor.

Es poco conocido que una fábrica checa fabricaba automóviles a vapor. Skoda empezó a producir en 1924, bajo licencia inglesa, los camiones Sentinel, equipados con motor a vapor, que podían transportar una carga de hasta siete toneladas.

En este programa les hemos hablado de dos célebres marcas de automóviles checos: Laurin y Klement y Skoda. En el período de entreguerras eran muy conocidos, además, los coches Praga, producidos desde 1907 por la llamada Primera Fábrica Checomorava de Máquinas, con sede en la capital checa. Los modelos Mignon, Alfa, Picollo o Grand se presentan hoy en día muy a menudo en los encuentros de automóviles históricos. Terminada la Segunda Guerra Mundial, la fábrica Praga se centró en la producción de camiones, como el célebre "vétrieska".

Durante la Primera República Checoslovaca, surgida en 1918, se lanzó a la producción automovilística también la fábrica aeronáutica AERO, ubicada en el distrito praguense de Vysocany. El modelo más célebre fue el Aero 30, apodado por su carrocería deportiva como "el Jaguar checo". En la popularidad no le quedaba atrás el pequeño modelo biplaza, el Aero 500, apodado "cililink".

En el período de entreguerras,es decir entre 1918 y 1939, numerosas empresas de maquinaria checas decidieron diversificar su producción, fabricando automóviles. La Fábrica de Maquinaria Agrícola Wichterle y Kovárík, de la ciudad morava de Prostejov, lanzó al mercado los automóviles Wikov. También la empresa Walter, de Praga, producía magníficos automóviles y motos. Sus autos ganaban laureles en las carreras.

Terminada la Segunda Guerra Mundial, en la industria automovilística checa ganó una posición dominante la fábrica de automóviles Skoda. Durante la época comunista la calidad de sus automóviles dejaba mucho que desear. A principios de los años 90, Skoda se incorporó al grupo Volkswagen y las recientes gamas Fabia y Octavia compiten con éxito en los mercados.

31-07-2004