Los checos tienen una identidad cultural muy positiva

18-08-2004

Isidro Moyano llegó a Praga en 1990 como becario de la Cámara de Comercio de Madrid sin sospechar que pasaría aquí catorce años de su vida y formaría una familia. Al poco tiempo de regresar a Madrid, le surgió la oportunidad de trabajar aquí para una empresa española y volvió a la capital de la República Checa. Desde 1996 es administrativo de la Oficina Comercial de la Embajada Española.

Cuentanos cómo llegaste a la República Checa hace ya creo hace muchos años...

Bueno sí, unos cuantos. Pues yo vine a Praga en un principio, como becario de comercio exterior, me destinaron aquí de la Cámara de Comercio e Industria de Madrid, ésto fue a mediados del año 1990, poco después de que cayera el régimen comunista aquí y en otros países de alrededor. Y dadas las circunstancias un poco peculiares de aquella época, excepcionalmente la Cámara decidió en mi caso, y en el de otros becarios de la zona, prorrogarnos la beca y que no fuera solamente de un año. Y entre unos avatares y otros, al final estuve de becario dos años y pico.

Me imagino Isidro, que habría alguna cosa que te engancharía de aquí, de Praga, ¿no?

Sencillamente surgió esta oportunidad de trabajo. Era un poco lógico que surgiera una oportunidad desde un país o para trabajar con un país en que ya había estado haciendo algunas prácticas, y así ocurrió. Es cierto que también tenía una novia checa y después nos casamos, y bueno, evidentemente todo se conjunta no, pero nunca, ni en la primera ocasión que vine aquí como becario, ni en la segunda ocasión cuando viene a trabajar, nunca pensé que estaría tanto años porque eso nadie puede saberlo.

¿Te has adaptado ya completamente a vivir aquí?

Bueno, yo creo que sí. Completamente o no completamente es un matiz que no creo necesario puntualizar pero, desde luego, sí que me he adaptado y evidentemente, con algunas peculiaridades. Digamos que tengo quizá una vida que no es ni la del típico checo, ni la del típico extranjero recién llegado sino más bien la de un extranjero que está bastante adaptado y en ésto juega un papel muy importante el hecho de que haya aprendido el idioma del país ya desde hace tiempo, porque eso es un elemento fundamental que te permite valerte por tí mismo y defenderte, incluso también conectar más con la sociedad y con la gente y comprenderlos y poder vivir más y tener relaciones más estrechas con la sociedad del país en el que estás.

En definitiva, ¿qué es lo que más echas de menos de tu país de origen y lo que más te gusta de Praga, de la República Checa?

Qué es lo que más echo de menos, pues aparte de a mi familia y mis amigos de España, pues, evidentemente la gastronomía. Es algo difícil de superar. Entonces bueno, uno intenta hacerse acopio de provisiones para mantener un poco la cocina propia al menos en casa y el clima digamos que he aprendido a superarlo, los inviernos tan duros y tan fríos bajo nuestro punto de vista, ya los tengo bastante asumidos y en fin, quizá incluso me importa un poco más que le verano no sea tan estable o tan caluroso como a mí me gustaría, pero en fin. Qué es lo que más me gusta del país o la ciudad, pues me gusta mucho que la gente aquí tiene un gran nivel cultural, hace un uso muy correcto de su propio idioma, en general. Creo que tienen una conciencia de una identidad propia de una manera positiva aunque quizá alguien se extrañe al escucharme si conoce a los checos porque también hay un segmento de población que son como muy negativistas y tienen muchos complejos etc. Pero, aún así, hay una cierta conciencia y una identidad, quizá vinculada al sentimiento cultural que me parece muy positivo.

Bueno Isidro, tu tienes hijos creo aquí, ellos ¿qué se sienten más checos que españoles ó más españoles que checos...?

Bueno, creo que es muy pronto para hacerles esa pregunta porque son de muy corta edad. Tengo dos niñas de 6 y de 5 años y están creciendo en un régimen bilingüe absolutamente. Una de ellas ya percibe que hay dos idiomas y los sabe llamar, sabe que está el idioma checo y el idioma español o castellano y ya sabe percibir que hablamos en uno en otro y que el mío es uno y el de su madre es otro. La otra no, no lo percibe claramente pero también tiene el esquema bilingüe entonces bueno, es muy pronto pero digamos que estamos poniendo los cimientos para que tengan los pies en ambos países y en ambas culturas.

Bueno Isidro, muchas gracias por atendernos y encantada de hablar contigo.

Muchas gracias a vosotros.

18-08-2004